IMPERIALISMO Y LA DESTRUCCIÓN DEL DERECHO INTERNACIONAL

Durante muchos años Oriente Medio, viene siendo continuamente un teatro de operaciones de la guerra desatada por el «Imperialismo Occidental», y sus aliados, que nunca midieron las consecuencias de sus malas decisiones con tal de lograr sus objetivos geopolíticos, en dicha zona.

Como se sabe las guerras en esta región se vienen tornando interminables, porque tienen como finalidad controlar el triángulo petrolero del mundo, para de allí condicionar los precios del petróleo, y dificultar seriamente, el desarrollo de naciones emergentes como China, Indonesia y La India, que por su desarrollo científico desafían a los países altamente desarrollados en superarlos a muy tardar el año 2030.

Por ello las guerras en Afganistán, ubicada en el Asia Central tiene como objetivo justificar el saqueo de los recursos naturales de este país de manera indefinida, además desde allí intentar destruir toda intención integracionista en Asia, además de intentar vulnerar a Irán, que con su Revolución liderada por su líder el Ayatola Seyed Ali Jamenei, convertirá a esta República en un país altamente desarrollado a nivel global, hecho histórico en el mundo musulmán que Occidente colonialista no quiere aceptar por su quiebre moral ante toda la sociedad internacional, es por ello que las potencias hegemónicas capitalistas recurren a todo tipo de presión desde hace 36 años contra esta nación e incluso le han obligado injustamente a reducir sus investigaciones en el área nuclear, hecho que significa un abuso no sólo contra Teherán, sino contra todos los pueblos del mundo que quisieran tener una independencia en lo que se refiere al desarrollo de la energía nuclear.

Aquí habría que preguntarse qué interés, le llevó a «Occidente Imperialista», a impedir que Irán como país científico pueda enriquecer su uranio, en sus propias plantas nucleares, si se sabe que las potencias hegemónicas lo practican a diario, ¿no es acaso el impedir el descubrimiento de secretos de la antimateria por parte de un país que necesita desarrollarse por sí sólo? Eso crea un escenario donde en el mundo existe un club occidental de países hegemónicos, que va a impedir el desarrollo no sólo en esta área del conocimiento sino en otra áreas que podrían ellos considerarlas como competencias peligrosas a sus intereses de dominación.

Asimismo tenemos que hacer presente que los colonialistas vienen derrocando gobiernos nacionalistas que no se someten a sus intereses bajo diversas metodologías, entre ellas los golpes de estado, generando previamente desestabilizaciones sociales provocadas, entre ellas la guerra económica, y el quiebre de los precios del petróleo y otros recursos naturales, con el fin de poner de rodillas a las países en vías de desarrollo frente a los poderes imperiales.

Eso ha pasado en Libia con el expresidente Muamar Al Gadafi, quien tenía planificado convertir a su país en una gran potencia, que como se sabe ya la venia construyendo sólidamente; pero como esto no gusto a los países imperialistas, le declararon la guerra primero mediante grupos armados de distintos países regionales; y luego les apoyaron militarmente, hasta derrocarlo y darle muerte sin piedad alguna.
Por ello el imperialismo continuo con su voraz dominación al generar desestabilización en Siria, con diferentes grupos armados; y altamente entrenados con muchos años de anticipación e incluso financiados por muchos países contrarios a gobiernos nacionalistas como los del presidente constitucional Bashar Al Asaad, que desde hace cinco años viene defendiendo su país con mucha valentía, lo que convierte a este mandatario en un verdadero Baluarte de la Democracia en el mundo, frente a los opresores que han destruido casi toda la infraestructura de esta gran nación, que por defender sus recursos que occidente quiere apropiarse le ha declarado una guerra injusta y sin cuartel.

Es por ello que vienen pidiendo una transición política sin la participación del presidente Bashar al-Asad, porque saben muy bien que si participa en unas lecciones limpiar volvería a ganar con un porcentaje altísimo de votos, entonces aquí está claro que occidente invierte en las guerras para apoderarse de los recursos de los países.

Por ello el mundo internacional debe condenar el contrabando de petróleo de Siria e Irak, hacia Turquía país que cuanto antes debería revisar su conducta frente a sus hermanos del mundo musulmán, que están sufriendo gravemente veinticuatro años de guerra desde el año 1991 a la fecha.