El Gobierno modificará, desde marzo, el sistema de ingreso a las universidades públicas. Lo anunció el presidente de la República, Rafael Correa, la tarde del jueves, en Quito.

Ahora, el objetivo es que los centros de educación superior sean los que seleccionen a los estudiantes tras una entrevista. Es decir, los bachilleres tendrán que rendir el examen y, además, superar la evaluación que harán las universidades.

Hasta ahora, estudiantes, agrupaciones políticas e incluso expertos en educación han criticado el sistema de ingreso vigente. Ellos aseguran que miles de jóvenes han sido excluidos de la educación superior y otros están estudiando carreras que no eran su primera opción.

Correa reconoció que “el sistema centralizado fue nuestro error”. La Secretaría Nacional de Educación está a cargo del proceso en todo el país.

¿Cómo funcionará desde marzo? “La idea es que el 80 % sea el examen y un 20 % la entrevista. La decisión final de admisión será de la propia universidad”, explicó.

Aunque luego hizo una precisión: esos porcentajes variarán de acuerdo con la calificación de las universidades. Así, en la A, la proporción será 70 % el examen y 30 % la entrevista. En la B será: 80 % y 20 %. En la C, 90 % y 10 %. Y, en la D será de 95 % y 5 %.