El canciller iraní dice que si Londres condiciona el pago de la deuda a Irán a la liberación de Nazanin Zaghari, esto equivaldría a robar el dinero del pueblo persa.

En una entrevista concedida el domingo a un diario local, el jefe de la Diplomacia iraní, Mohamad Yavad Zarif, rechazó el enunciado del Reino Unido de que Irán está tomando a Zaqari, encarcelada por cargos de espionaje, como rehén para obligarle a Londres a pagar la deuda que le debe a Teherán.

La Inteligencia de Irán arrestó a Zaqari, de 39 años, en el Aeropuerto Internacional Imam Jomeini en abril de 2016 por actividades de espionaje cuando se preparaba para retornar a su casa en Londres (capital británica) después de visitar a sus padres en Teherán, capital iraní.

Posteriormente, un tribunal sentenció a Zaqari a cinco años de cárcel tras ser declarada culpable por los mencionados cargos y difundir propaganda en contra de la República Islámica.

Al abordar el tema, Zarif sostuvo que, si el Gobierno británico condiciona la deuda pendiente a la liberación de su ciudadana, “esto significaría ante la opinión pública mundial que el Reino Unido es un ladrón y que Irán no es un secuestrador”.

El canciller iraní cargó contra Londres por rechazar pagar la deuda a Irán por más de cuatro décadas, por lo que, subrayó, “no tiene derecho a establecer condiciones para su pago”.

Señaló también que los diplomáticos de Irán y el Reino Unido están llevando a cabo extensas negociaciones de manera ininterrumpida para asegurar el pago de los activos de la nación iraní, a pesar de las duras condiciones propiciadas por la pandemia del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19.

Ambos países, prosiguió, igualmente, están negociando un canje de prisioneros, empero, enfatizó que estas dos líneas de negociación son totalmente independientes entre sí.

El Reino Unido le debe a Irán más de 400 millones de libras esterlinas (unos 528 millones de dólares estadounidenses). La cuantía forma parte de un acuerdo militar rubricado por los dos países en la década de 1970 para la compra de cientos de tanques Chieftain y otros vehículos blindados. Irán pagó por la compra, pero el pacto se canceló tras la victoria de la Revolución Islámica en 1979 debido a las sanciones impuestas a Teherán, y el Reino Unido nunca le devolvió el dinero.

En 2008, una corte británica emitió una orden para devolverle a Irán el dinero que pagó por adelantado, pero su sentencia no llegó a cumplirse porque el Ministerio iraní de Defensa se encontraba en la lista negra de la Unión Europea (UE).

Con el derrocamiento de la monarquía Pahlavi y la llegada de la República Islámica, Londres se negó a cumplir lo consensuado y solo entregó a Irán 185 de los 1500 tanques acordados, lo que llevó al Ejecutivo iraní a exigir la devolución de su dinero. Tras la negativa del Gobierno británico, Teherán inició un procedimiento legal y elevó el caso a un tribunal internacional.

Fuente: Hispantv.com