El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán (CGRI) asegura que Irán frustrará, junto a sus amigos en la región, el plan estadounidense-sionista que busca desintegrar Irak y Siria.

“Consideramos el plan para dividir Irak y Siria un complot estadounidense-sionista y con toda seguridad lo abortaremos”, ha subrayado el comandante general del CGRI, el general de división Mohamad Ali Yafari, durante una intervención en la VIª Conferencia Gaza, símbolo de Resistencia celebrada este miércoles en Teherán, capital persa.

Según el comandante Yafari, la hostilidad de Estados Unidos y su aliado israelí respecto a Irán data de la victoria de la Revolución Islámica (1979), tras la cual Washington y el régimen de Israel se enfrentan de diferentes formas a cualquier país islámico de la zona que apoye la ideología revolucionaria de Irán, incluidos Siria e Irak.

El general de división Mohamad Ali Yafari ha precisado que uno de los objetivos principales de EE.UU. y sus aliados al crear el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) era acabar con el Gobierno del presidente sirio, Bashar al-Asad.

No obstante, la ofensiva terrorista de EIIL en Siria e Irak no sólo no ha podido satisfacer los intereses de EE.UU. y el régimen de Israel, sino que ha reforzado aún más el Frente de la Resistencia y ha fortalecido las fuerzas populares en los países de la región.

El alto mando castrense ha añadido que hoy día ninguna organización terrorista, y ni siquiera los ejércitos de EE.UU. e Israel pueden derrotar a las fuerzas populares en Irak, Siria o Libia.

El pasado 8 de agosto, Estados Unidos y sus aliados iniciaron ataques aéreos en Irak, bajo la égida de la llamada coalición internacional anti-Daesh, so pretexto de acabar con este grupo terrorista: a finales del mes de septiembre los extendieron hasta Siria.

Sin embargo, hasta el momento no ha habido resultados palpables ya que, so pretexto de erradicar a Daesh, la coalición bombardea las posiciones y los pozos petrolíferos controlados por el grupo terrorista.

En tanto, los expertos advierten de que su objetivo real es destruir las infraestructuras de Siria e Irak y abrir el camino para una nueva intervención militar en la región, independientemente de la muerte de civiles.