La Fiscalía de Teherán iniciará pronto un proceso judicial contra 46 personas físicas y jurídicas de EE.UU., implicadas en el “terrorismo médico” contra Irán.

El director del Consejo de Derechos Humanos de Irán, Ali Baqeri Kani, ha dicho este lunes que la institución que preside ha elaborado una lista, con la colaboración del Ministerio de Inteligencia, compuesta por 46 personas físicas y jurídicas estadounidenses implicadas en la imposición de las draconianas sanciones contra la nación persa.

La mencionada lista ha sido presentada a la Fiscalía General de Teherán y esta última iniciará pronto un proceso judicial para perseguir y castigar a los individuos y entidades de Estados Unidos involucrados en el ejercicio del terrorismo médico contra los iraníes, ha subrayado Baqeri.

El responsable ha denunciado que la llamada política de ‘presión máxima’ de la Administración estadounidense, presidida por Donald Trump, se ha convertido en la “hostilidad máxima” contra la República Islámica, pero ha asegurado que la Justicia iraní no dejará sin respuesta los crímenes de Washington en su contra.

Ha cargado también contra los países europeos por acatar los embargos unilaterales de EE.UU. a la compra de fármacos y equipos médicos por parte de Irán y ha comparado a los que impiden el acceso de la gente en todo el mundo a los medicamentos con el grupo terrorista ultraviolento Daesh.

Sin embargo, Baqeri ha destacado que, pese a los esfuerzos “criminales” de los enemigos para evitar la llegada de medicinas a Irán, la República Islámica sigue siendo un país pionero en la producción de los insumos necesarios para este sector.

La Administración de Trump mantiene una política de ‘presión máxima’ contra Irán desde mayo de 2018 cuando sacó a EE.UU. del acuerdo nuclear firmado en 2015 con Irán y volvió a imponer las medidas coercitivas contra el país persa.

Aunque el comercio de bienes humanitarios, como alimentos, medicamentos y dispositivos médicos, con los países europeos es posible en teoría, las empresas europeas se niegan a hacer negocios con Irán por temor a las sanciones secundarias estadounidenses.

Las autoridades iraníes han denunciado una y otra vez el impacto negativo del “terrorismo económico y médico” de Washington y las restricciones que dificultan las importaciones de medicamentos, equipos y artículos de primera necesidad, y las califican de “crímenes de lesa humanidad”.

Fuente: Hispantv.com