El régimen de Israel teme que, con EE.UU. fuera de juego, Irán asiente de forma permanente su presencia militar y naval en Siria.

El presidente de EE.UU. Donald Trump, acusado de mantener vínculos con la Inteligencia rusa, no estaría siguiendo su plan original de unirse a Moscú en su lucha contra los terroristas que operan en Siria, informó el domingo el portal analítico israelí DEBKAfile.

Mientras Trump se enfrenta a enemigos domésticos, todas sus políticas respecto al Oriente Medio están en el aire. Y la denominada coalición internacional, dirigida por Washington, que pretende combatir al grupo takfirí EIIL (Daesh, en árabe), también está en suspenso, explicó.

Además los asesores del presidente estadounidense sostienen que el estado de indecisión en Washington puede convertirse en una ventaja, añade el portal. No sería malo que Moscú acabara con todos los terroristas en Siria, en vez de poner a las tropas estadounidenses en peligro.

En su próxima visita a Moscú, capital rusa, el premier israelí, Benyamin Netanyahu, pretende persuadir al líder ruso, Vladimir Putin, para que impida la presencia cerca de los territorios ocupados de Palestina de combatientes del Movimiento de la Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá) y de asesores militares de Irán. Sin embargo, según los militares israelíes, Netanyahu nunca podría impedir que Irán mantenga una presencia militar y naval permanente en suelo sirio.