José Chica, de 21 años, no midió los riesgos cuando intentó salvar las vidas de las personas que se encontraban encerradas en una vivienda en llamas, donde funcionaba la clínica de recuperación ‘Fortaleza de vida’.
La hazaña ocurrió la tarde del jueves 31 de marzo del 2016, en las calles Colón y Lizardo García, en el sur de Guayaquil, y este viernes el joven recuenta su historia a todos los medios de comunicación que lo buscan como ‘héroe’. Su acción se difundió en las redes sociales a través de un video aficionado, donde se lo veía tomar un objeto para romper la pared.
Revela que sin pensarlo trepó la pared de la casa donde funcionaba el centro de rehabilitación para rescatar a los internos que gritaban desde los dormitorios. Del segundo piso de la vivienda salían las llamas.
José es mecánico y en su taller está rodeado de hierros, tarros y mangueras. Cuenta que a las 15:00 del jueves, cuando ocurrió el incendio, se encontraba reparando un vehículo en los exteriores del taller mecánico de su padre llamado ‘Amigo Félix’, ubicado en la calle Lizardo García, a un costado de la casa que se incendiaba. Escuchó los gritos de los internos y de los moradores pidiendo ayuda.
Él y otras personas avanzaron al lugar y miraron lo que estaba ocurriendo. El joven menciona que veía la casa en llamas y se imaginaba la desesperación de las personas por salir de ese infierno. Se le pasó por la mente su familia.
De inmediato, decidió trepar las rejas blancas de la vivienda de dos pisos, se paró en el techado de una vulcanizadora contigua y con ayuda de los vecinos, quienes le pasaron un martillo logró romper la pared. Así, ayudó a que las 28 personas que estaban atrapadas salieran a través de una escalera para poder descender.
Los primeros en ser rescatados fueron las personas que estaban muy asfixiadas. “Los chicos estaban asfixiándose, necesitaban salir de ahí, luego fueron atendidos por una ambulancia del ECU-911 que llegó al lugar”, dice aún sorprendido.
Algunas personas que estaban en el centro, en proceso de rehabilitación por el consumo de drogas fueron llevados a casas de salud y otros escaparon.
Fuente : Diario El Comercio