Un día después de declarar ante la Justicia en una causa por presunto fraude al Estado, la expresidente Cristina Fernández de Kirchner encabezó su primera actividad política desde que dejara el poder el 10 de diciembre pasado. En un claro intento por hegemonizar la conducción de la oposición al presidente Mauricio Macri, reunió a 71 de los 81 diputados del kirchnerismo (agrupados en el Congreso bajo la sigla del Frente para la Victoria -FpV) en el debut del Instituto Patria, un think tank desde el cual la expresidenta planea crear un frente ciudadano de resistencia a las políticas oficiales. Luego de una reunión de tres horas, Kirchner salió al balcón del edificio, ubicado a 200 metros de la sede del Parlamento, y bailó al ritmo de los cánticos que le dedicaron sus seguidores, una rutina que ya había realizado en su casa.
El encuentro en el Instituto Patria puso en evidencia el alcance de la capacidad de Kirchner para convocar dirigentes. Ya demostró durante su discurso ante los tribunales federales, donde reunió a decenas de miles de personas, que su poder de movilización callejera goza de buena salud. Pero en la interna del peronismo ha tenido que lidiar con otros líderes que le disputan su liderazgo en el espacio opositor.
En el Instituto congregó a 71 legisladores, pero ausencias clave pesaron más que las presencias en el análisis político. Así, faltaron los ex gobernadores José Luis Gioja y Maurice Closs. El primero es candidato a presidente del Partido Justicialista (peronismo) en una lista de unidad que ha dejado fuera a parte del kirchnerismo. El segundo votó desde su banca en el Congreso a favor del pacto con los fondos buitre, en contra de las directivas de Fernández de Kirchner.
De hecho, el regreso de la expresidenta a la primera línea de la política coincide con un momento complejo en la interna del kirchnerismo. A principio de este año el bloque del FpV en Diputados perdió a 14 legisladores que conformaron lo que llamaron Bloque Justicialista. Las diferencias internas se reactivaron durante las discusiones parlamentarias por el acuerdo con los fondos buitre, cuando media docena de diputados, entre ellos Closs, se alinearon con el proyecto de Macri.
Fuente : El País