Divide sus actividades de fisiología deportiva con el esquí y pese a que el país no cuenta con las condiciones climáticas para este deporte, Klaus Jungbluth lo compensa con la práctica sobre asfalto.

El guayaquileño, de 36 años, dice que el gusto por esquiar nació cuando residió en República Checa y Noruega (desde el 2006 hasta el 2011).“En Europa comencé a practicar esquí y cuando volví a Ecuador vi que se podía practicar sobre asfalto y traje los implementos necesarios para ello. Y como no hay nieve acá, de esa forma me entreno”, comentó el guayaquileño. Jungbluth dijo que el equipo deportivo que utiliza no es costoso (son esquíes con seguridades que tienen ruedas para deslizarse), que se lo puede adquirir entre $ 250 y $ 300.

“En Ecuador y en Sudamérica no hay torneos de esquí sobre asfalto. En Europa sí los hay. Participé en dos eventos de esta disciplina en Suecia (en 2014 y 2015)”, expresó el deportista.

Jungbluth, que también es fisiólogo deportivo en el Comité Olímpico Ecuatoriano (COE), ha estado en campeonatos internacionales sobre nieve. Incluso, en enero pasado participó en la carrera de esquí de fondo Jizerská Padesátka, que se realizó en Bedrichov, República Checa.

“Lo de República Checa fue parte de un circuito mundial que se trata de carreras de larga distancia, donde estuvieron cerca de 7.000 competidores de todo el mundo”, dijo.

“Me ubiqué entre los primeros 1.500 y comparando los tiempos que he tenido en otras carreras, este ha sido el mejor. Las carreras que se realizan son de más de 50 kilómetros (de recorrido)”, agregó Jungbluth.

El esquiador afirmó que, junto con otros compatriotas que habitan en Estados Unidos, maneja un proyecto de crear una asociación nacional de esquí y buscar un cupo a los Olímpicos de Invierno de Pyeongchang 2018, en Corea del Sur.

Fuente: Diario El Universo