Este año se cumple medio siglo del mayor accidente con pérdida de armas nucleares de la historia. Ocurrió en la provincia de Almería, en el sur de España. La radiación emitida por la catástrofe aún sigue cobrándose vidas

Una reciente investigación llevada a cabo y publicada por el diario estadounidense ‘The New York Times’ revela que, tras haber localizado a 40 militares que participaron en la descontaminación de la playa de Palomares (Almería, España) tras la caída accidental de cuatro bombas termonucleares, han constatado que al menos 21 de ellos sufren cáncer y otros 9 ya habrían muerto por esta misma enfermedad.

FUENTE.: RT