La medida incorpora al sumario del caso todos los testimonios.

La presidenta de la Corte Suprema de Brasil, Carmen Lucia, convalidó ayer la confesión de exejecutivos de la constructora Odebrecht sobre la red de sobornos de Petrobras, una señal de que el caso avanza tras la muerte del juez que llevaba el proceso.

“La presidenta del Supremo Tribunal Federal (STF), ministra Carmen Lucia, homologó las 77 delaciones de Odebrecht. El secreto de sumario será mantenido”, según informó oficialmente la Corte.

En la práctica, la medida incorpora al expediente todos los testimonios que detallan el pago de sobornos de empresarios a funcionarios y operadores políticos de primer plano para obtener contratos en la petrolera estatal o para que sean aprobadas medidas favorables a sus negocios.

La red de corrupción se extendió a Colombia, Perú, Venezuela, Argentina, Panamá, Ecuador, República Dominicana y Guatemala, entre otros.

Las confesiones se mantienen por el momento en secreto y serán enviadas a la Fiscalía General para que decida si presenta nuevas denuncias a partir de los datos aportados, algo que se descuenta que ocurrirá.

La decisión de Carmen Lucia parece despejar las dudas sobre el futuro del caso que generó la sorpresiva muerte en un siniestro aéreo del juez Teori Zavascki, que llevaba con mano firme un proceso que estremece al primer nivel político y que ya ha puesto tras las rejas a exdiputados, exsenadores, exgobernadores y encumbrados empresarios.

El STF instruye los procesos contra funcionarios federales con cargos vigentes y, por lo tanto, protegidos por fueros especiales, como diputados, senadores y ministros.

La confesión de Odebrecht es un asunto de Estado. La empresa quedó en el centro del escándalo, luego de que la policía hallara documentos que probaron que tenía un departamento especialmente creado para administrar los sobornos que daba a funcionarios de prácticamente todo el arco político brasileño, incluyendo al partido de centroderecha PMDB, del presidente Temer.

Odebrecht quedó acorralada luego de que el juez Moro, un emblema de la lucha contra la corrupción en Brasil, condenara a su expresidente Marcelo Odebrecht a 19 años y cuatro meses de prisión.

Asfixiada por las denuncias y la pérdida de negocios, firmó un acuerdo para colaborar con las autoridades a cambio de una reducción de penas.

El grupo y su filial Braskem aceptaron además pagar 3.500 millones de dólares en multas en Brasil, Estados Unidos y Suiza tras haber reconocido que sobornó a funcionarios públicos para hacer sus negocios.

Fuente: El Expreso