El BCE prevé una recuperación económica. El FMI, Banco Mundial y la Cepal dicen lo contrario. No hay estimación oficial.

Tres organismos internacionales calculan que Ecuador cerrará el año en caída; mientras, el Banco Central sigue sin compartir públicamente sus estimaciones.

La entidad pública prefirió esta vez las palabras a las cifras y dijo que Ecuador se recuperará para el final del año. “El análisis del ciclo económico adelantado refleja que Ecuador para el segundo semestre tendría una etapa de recuperación”, auguró la semana pasada el gerente general, Diego Martínez, según recoge la web institucional.

Pero las palabras, a diferencia de los números, admiten interpretación. EXPRESO preguntó ayer por la tarde al BCE cómo va a hacer Ecuador para remontar en seis meses una caída del Producto Interno Bruto del 3 %, respecto al primer trimestre de 2015, con un terremoto que añadir al deterioro económico (las últimas cifras son hasta marzo). Pero las respuestas del BCE no llegaron a tiempo y la entidad aseguró responder hoy. El Ministerio de Finanzas remitió al Banco Central.

Cuando Diego Martínez compareció ante los medios la semana pasada, no concretó en qué pilares se sostendría esa mejora económica, más allá de recordar cómo se comportan los ciclos económicos: desaceleración sobre tendencia, desaceleración bajo tendencia (fase en la que se supone que está ahora el país), recuperación y expansión.

Por eso, a las empresas, a los inversores, a los ciudadanos y a los demás países les toca, de momento, fijarse en lo que dicen los organismos internacionales, como el FMI, el Banco Mundial o, más recientemente, la Cepal, para saber cómo le irá al país el resto del año.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe estimó esta semana que Ecuador decrecería un 2,5 % este año, pese a que apostaba por una cifra positiva en diciembre de 2015. Hace medio año, la Cepal creía que Ecuador podría mantenerse con un 0,3 % de crecimiento en el PIB.

El más agorero de todos los multilaterales fue el Fondo Monetario Internacional. En abril rebajó su previsión para 2016 drásticamente. Si en octubre pasado había dicho que Ecuador cerraría este año con un 0,1 %, en abril, antes de que ocurriera el terremoto, ya bajó su previsión al -4,5 %.

El Banco Mundial se alineó con el FMI en junio al estimar que el PIB cerraría el año con una contracción del 4 %, pese a que en enero estimaba que decrecería la mitad (-2 %).

La última cifra oficial nacional es de febrero, cuando el Banco Central admitió que el contexto económico mermaría más de la cuenta el desempeño económico y rebajó su previsión de diciembre de un 1 % a un 0,4 %. Desde entonces, no ha habido más estimaciones públicas. En abril, se postergó cualquier tipo de previsión económica por el impacto y recálculo de cifras que provocó el terremoto. Tan solo en junio, Correa dijo que el sismo dejaría a la economía en negativo para 2016: -0,3 %.

Fuente: EXPRESO