Una guerra nuclear no es conveniente ni para Estados Unidos, ni para Corea del Norte. Sin embargo, los dos países pueden meterse en un conflicto nuclear «involuntariamente», consideró Matthew Bunn, experto en relaciones internacionales y armas nucleares, en un artículo para The National Interest.

«Pese a las pruebas de misiles norcoreanas y a las advertencias del presidente Donald Trump de ‘fuego y furia‘, los misiles no están a punto de volar. Todas las partes tienen un interés abrumador en evitar una verdadera guerra», escribió Bunn.

Según el autor del artículo, el líder norcoreano Kim Jong-un «sabe muy bien que ni él ni tampoco su régimen» sobrevivirían a una guerra a gran escala contra EEUU y Corea del Sur. Las amenazas norcoreanas solo tienen el objetivo de disuadir un posible ataque estadounidense, impresionar al propio pueblo norcoreano e intimidar a los vecinos de Corea del Norte, consideró.

Por su parte, Estados Unidos y Corea del Sur también saben muy bien que una guerra en la península de Corea sería «catastrófica» para el país norteamericano y sus aliados. Incluso si se trata de una guerra convencional, los conflictos armados podrían dejar miles y miles de muertos en ambos lados.