Los últimos anuncios y los decretos del Gobierno no cambian las barreras que tiene el sector privado.

Desde hace más de 27 años, el artículo 70 de la Ley de Hidrocarburos ya establece la facultad que tiene el sector privado para importar libremente derivados de petróleo e hidrocarburos en general. En este sentido, los recientes anuncios del ministro de Energía y Recursos Naturales no Renovables, René Ortiz, no son nada nuevo.

Incluso, a partir de 2001, durante el Gobierno de Gustavo Noboa, se reglamentaron los requisitos y los procedimientos para la importación. En otras palabras, el país ha tenido desde hace mucho tiempo las reglas del juego para que se abra el mercado de combustibles.

Sin embargo, según Luis Calero, analista petrolero, no ha habido, ni habrá ningún resultado efectivo, debido que para ninguna empresa o persona natural es rentable competir en Ecuador mientras 90% del mercado siga en manos de la empresa pública Petroecuador.

No se puede competir

El último decreto ejecutivo, emitido el 24 de septiembre, no cambia esa situación. El Estado seguirá importando diésel y gasolina extra; y los seguirá vendiendo a precios controlados dentro del sistema de bandas.

“No es negocio traer desde afuera a un precio liberado; pero tener que venderlo y competir con los subsidios estatales”, dijo Calero

El 80% del diésel y el 75% de las gasolinas que se consumen en el país son para el sector automotriz. Eso no podrá ser tocado por los privados. Lo mismo sucede con el 74% del gas que se vende y se destina al uso doméstico.

Con eso, el sector privado tiene un pequeño margen para traer y comercializar combustibles de mejor calidad que los que ofrece el Estado; pero el precio tendría que ser mucho mayor.

Por otra parte, habría pequeños segmentos y muy específicos que podrían ser explotados, como combustibles para aviación, pero su comercialización ya es libre desde hace 15 años.

Nulo alivio fiscal

El anunciado alivio fiscal ya se está dando por la reducción del precio internacional del crudo y por el sistema de bandas, pero la supuesta libre competencia no tendrá ningún impacto. En los próximos tres años, organismo multilaterales y agencias especializadas proyectan que el costo del barril se mantendrá por debajo de los $50. Eso quiere decir que, incluso bajo el esquema de bandas, el precio al consumidor final no tendrá grandes incrementos. Desde julio, la extra ha subido menos de 1 centavo; mientras, el diésel menos de 10 centavos.

En estas circunstancias, las declaraciones y decretos oficiales, más que buscar una real liberalización del mercado de combustibles, tendrían el objetivo de cumplir con un requerimiento formal dentro del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Realidad

Oswaldo Erazo, Secretario Ejecutivo de la Cámara de Distribuidores de Derivados de Petróleo del Ecuador, añadió que se sigue actuando al apuro sin una verdadera política energética.

Además, aseguró que la libre competencia necesita de otros requisitos, como un mejor control del contrabando y certezas sobre la concesión de la Refinería de Esmeraldas.

Asimismo, hay dudas sobre cómo se aumentará la calidad de los combustibles, tomando en cuenta que actualmente la norma permite emisiones de hasta 500 partículas por millón de azufre; pero lo que se buscaría es el estándar Euro 5 con un máximo 10 partículas por millón. (JS)

Compensaciones en análisis

Desde el Ministerio de Finanzas se ha mantenido conversaciones con la dirigencia del transporte pesado y de pasajeros urbanos, con el fin de encontrar una compensación, que podría ser una medida arancelaria para importación de repuestos y otros componentes. Todo esto a cambio de no subir los pasajes. Sin embargo, no hay más información ni detalles.

Dirigentes como Henry Coba, vicepresidente de la Federación Nacional de Transporte Pesado, y José Santamaría, presidente de la Cámara del Transporte del Distrito Metropolitano de Quito, han expresado que no existe claridad y aseguran que sus costos se siguen incrementado, no solo en combustibles (el mayor porcentaje), sino también en mantenimiento, gastos administrativos y operacionales.

Así, en los últimos meses habrían sufrido un aumento de $60 más por unidad, por lo que mantienen su rechazo al sistema de bandas y esperan soluciones concretas.

Dinero el FMI servirá para pagar a proveedores de caña para etanol

Según el ministro de Energía y Recursos Naturales no Renovables, René Ortiz, los cañicultores y productores de etanol deben “estar tranquilos”, debido a que el Decreto Ejecutivo N° 1158 no cambia sus contratos con Petroecuador como abastecedores para la producción de la gasolina Ecopaís. Además, aseguró que de los fondos que llegarán del FMI se destinarán recursos para cumplir con los pagos atrasados.

Fuente: Lahora.com.ec