La Asociación de Exportadores revela que las ventas subieron apenas 0,70 %. Los problemas de Colombia y Guatemala no permitieron una contracción.
Muchos planes de expansión deberán esperar tras conocer que el rey de la exportación y principal imán de dólares está aletargado, estancado. Es que cuando el banano tose Ecuador se resfría.

No solo sufre el agro. Sufren los puertos que mueven menos carga; sufren los vendedores de insumos; sufren las industrias plásticas; sufren las cartoneras; sufre la transportación. Cuando el banano está mal, todos estamos mal.

La fruta representa el 20 % (datos a mayo) de las exportaciones del Ecuador, apenas $ 500 millones menos que el dinero generado por el petróleo. Pero en el último semestre los datos no son muy halagüeños: el crecimiento de las ventas, en cajas de 18,14 kilos, fue de solo el 0,70 %. Nada comparado con el 17,89 % y 7,89 % de crecimiento de 2014 y 2015.