Los sectores productivo y turístico de Latacunga, en Cotopaxi, esperan que la situación económica mejore con la derogación de la alerta amarilla en las zonas de influencia del volcán Cotopaxi. El documento fue emitido, el 21 de junio pasado, por la Secretaría de Gestión de Riesgos (SGR). Sus voceros detallan que la recuperación no será inmediata, y que tardaría entre tres y cinco años. Por ejemplo, los 25 000 locales comerciales y empresariales que funcionan en Latacunga no han logrado recuperarse de la crisis generada hace 10 meses, cuando se anunció un incremento en la actividad eruptiva del coloso. Desde agosto del 2015, las ventas decayeron en un 70%, y a inicios de este año, disminuyeron en un 10% más, debido a una crisis económica general, según datos de la Cámara de Comercio de Latacunga. Los comerciantes lo reafirman. Los propietarios de gasolineras, tiendas, negocios de computación, panaderías, hoteles y varios almacenes han tenido también menos clientes. La reducción en ventas igualmente se presentó con las floricultoras, empresas de productos lácteos y otros negocios que sustentan la economía de la capital de Cotopaxi. Según la Cámara de Comercio, todas estas actividades generaban un 55% de mano de obra local, directa e indirecta. “Actualmente hay un 20% de personas (en la ciudad) que está en la desocupación. Eso sucedió por la descontextualización de información del volcán Cotopaxi”, dijo Iván Delgado, presidente de la Cámara de Comercio y Presidente del Consorcio de Cámaras de la Producción de Cotopaxi. A pesar de este escenario, hay expectativa por la derogación de la alerta amarilla. Los sectores productivo, turístico y comercial esperan que esto ayude en la recuperación. “Estimo que no será inmediata, puede tomar de tres a cinco años”. Una de las opciones, dice Delgado, es plantear al Gobierno un plan de recuperación con la entrega de créditos a bajos intereses y a largo plazo.

Fuente: EL COMERCIO