Los colectivos que protestaron consideran que presentar de nuevo los proyectos sería una provocación.

Ciudadanos que hace poco menos de un año se autoconvocaron a través de las redes sociales para rechazar en la Tribuna De los Shyris, al norte de Quito, los proyectos de Ley de Plusvalía y Herencias, lamentan que el Presidente, Rafael Correa, no haya escuchado esas voces e insista en remitir a la Asamblea esas propuestas de normativa, a lo que califican de provocación.

Aunque no descartan retomar las calles para demostrar nuevamente su inconformidad, lo que más les preocupa es el mensaje que dicen hay atrás de ese anuncio realizado por Correa el 24 de mayo.

En esa ocasión el mandatario dijo que los proyectos no afectarán a los pobres, a la clase media ya que solo tres de cada 1.000 ecuatorianos recibe una herencia cada año. Añadió que a los “de siempre” nunca les han interesado los pobres y los de clase media, sino solamente cuidar su riqueza, su herencia.

 

Ricos contra pobres
Marco López, que dice sentirse frustrado como ciudadano ya que a Correa no le importó lo que se demostró en las calles, asegura que ahora el mandatario vuelve con mayor fuerza pero para enfrentar a ricos con pobres en una lucha de clases, cuando a raíz del terremoto se demostró que el país es uno solo.

 

“No debe el Gobierno plantear una separación de la gente”, dijo y ve los anuncios como un globo de ensayo para que la población se enfrasque en esa discusión y deje de debatir sobre la crisis económica que le obliga al Gobierno a implementar el dinero electrónico. “Eso sí afecta, queramos o no al poder adquisitivo de las personas”, dijo López.
Briseida Pinto añade que los anuncios responden a una forma de gobernar caracterizada por el separatismo para crear resentimientos sociales de pobres contra ricos. “Estamos en una coyuntura política donde él va a hacer uso de este tipo de medidas justamente para que la gente se vuelque a la calle”, dijo.

 

Polarizando más
Isabel Proaño asegura que es una provocación del Presidente hacia la sociedad civil, tomando en cuenta que durante la visita de Correa al Vaticano aseguró que “la sociedad civil es muy peligrosa para la democracia”.
Proaño asegura que la sociedad civil es lo que forma un país y que dio muestras de solidaridad y de capacidad de movilización para atender a las víctimas por el terremoto, lo que, dice, asustó al Gobierno y que hoy trata de medirse con ella a través de estos dos nuevos impuestos que se presentarían. “Es una actitud que no busca consensos en momentos de crisis económica.
Lo que hace el Presidente es dividir a los ecuatorianos permanentemente”, aseguró.
Sin embargo, Carlos Velasco, asambleísta por PAIS, aseguró que la protesta social está focalizada únicamente en ciudadanos que tienen sus propios intereses. Agregó que lo que dijo el Presidente es que se analizará y continuará debatiendo estos proyectos. “No la presentó en ningún momento, no dijo ‘lo voy a presentar ahora’, dijo que el debate continúa”, aseguró Velasco. (HCR)

 

‘Se quiere generar un debate de clase’
“El Gobierno en la actual coyuntura quiere volver a tomar el discurso y construir una agenda en la que quiere generar un debate de clases.

Es un contexto y un escenario posterremoto con un debate entre ricos y pobres, asustados e indolentes, que se va a convertir en una división de clases y en una confrontación fuerte entre la sociedad civil, que se está organizando y está siendo solidaria, pero que está siendo afectada por leyes.

 

Si uno ve ese debate que quiere recuperar el Gobierno entre ricos y pobres, quien va a salir golpeado es justamente esa sociedad civil y la clase media.

Es muy delicado que el Gobierno quiera entrar en un ambiente de mucha vulnerabilidad con un debate que confronte a ricos con pobres, cuando este momento el debate debe ser exigirle cuentas al Estado del mal gasto que ha hecho de los recursos”.

Fuente: LA HORA