Ecuador reduce su presencia en el Pacífico oriental. De enero a noviembre de 2016 las capturas caen en 20.554 toneladas.

No solo el precio estuvo bajo el año pasado, las capturas del rey de la pesca en Ecuador también se redujeron en los primeros once meses del año pasado.

La flota atunera no pasó por su mejor momento. Los 117 barcos registrados en la pesca con redes de cerco lograron capturar 264.237 toneladas, que lo ubican con el 43,3 %, como el líder en el océano Pacífico oriental en 2016.

Los registros de la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT) revelan una caída del 7,21 % (20.554 toneladas) respecto al 2015, pero la industria también afrontó precios bajos que hicieron caer el ingreso de divisas de este segmento, el tercero en importancia entre el rubro no petrolero.

Aunque en estos primeros días de 2017 las capturas se están recuperando sustancialmente por la buena disponibilidad de atún en áreas cercanas a las islas Galápagos, las pérdidas de los dos últimos años no se podrán subsanar en el corto plazo.

Lucía Fernández, presidenta de la Cámara de Comercio de Manta (el sitio de descarga más importante en el Pacífico) y propietaria de barcos, expresa que hay muchas empresas que perdieron dinero y que, además, se ha esfumado gran parte del mercado de la Unión Europea (UE), ya que hasta buena parte de 2015 los importadores no sabían en qué iba a terminar el acuerdo que negociaba Ecuador con ese bloque comercial importante.

En los dos años anteriores la tonelada de atún tocó fondo: se llegó a pagar 500 dólares, lo cual provocó que una parte de las 300.000 plazas de trabajo que genera directa en indirectamente el sector, se pierdan.

En 2013 la flota atunera del país pescó, con redes de cerco que protegen delfines, 217.098 toneladas; en los siguientes dos años siguieron en alza, hasta llegar en 2016 con menos pesca y menos precios.

Bruno Leone, miembro de la Cámara Nacional de Pesquería y de la Cámara de Industrias de Guayaquil dice que aún pasan momentos difíciles. La flota tiene en promedio 38 años, lo cual implica que necesita un “mantenimiento agresivo” ya que los barcos requieren constante reparación.

Algunos no solo deben mejorar sus cascos, sus motores, sus redes y sus estructuras, algunas aún tienen que modernizar sus sistemas de navegación.

Muchas no lo han podido hacer por la conjugación de dos factores: escasez de cardúmenes y altos costos de materias primas necesarias. Bruno Leone menciona que las láminas de acero, las tuberías y los perfiles fueron gravados con sobretasa del 45 por ciento.

Para el dirigente deben conjugarse tres aspectos para que haya una recuperación del sector y de la industria en general: flexibilización en la contratación de la mano de obra, costos de materia prima y gastos de fabricación.

El tiempo mejora
2017

Es algo inusual, pero en las áreas cercanas a las islas Galápagos las capturas de la flota cerquera mejoraron sustancialmente en el mes que corre. Barcos que el año pasado se tardaban dos meses en llenar sus bodegas, ahora solo 15 o 20 días. “Hay disponibilidad”, dice Lucía Fernández.

2016

Entre enero y noviembre del año pasado los ingresos por la venta de conservas de pescado generaron $ 818,9 millones, frente a 855,8 millones de 2015 y 1.179 millones de 2014, según las estadísticas del Banco Central del Ecuador. En 2013 fueron 1.254 millones de dólares.

Fuente: El Expreso