Los ejecutivos reorganizan la estructura empresaria. Los colaboradores pueden tener temor al cambio. La academia aconseja mayor comunicación.

Enrique tiene 68 años y es empleado de una empresa pública y privada. Él, quien no da su apellido, ha pensado en retirarse en varias ocasiones de las instituciones donde labora, por los cambios constantes que tiene la nueva gerencia. “Actualmente son jóvenes los que lideran, y nos obligan a modernizarnos, eso ha causado problemas provocando que muchos se retiren”, afirma.

Según el estudio de Tendencias Globales en Capital Humano realizado por la encuestadora Deloitte en el 2016, el 92 % de empresas en distintos sectores productivos se están reorganizando por gerentes jóvenes.

La investigación que fue realizada en 130 países a 7.000 empresarios, resaltó que las ideas innovadoras y la transformación tecnológica son algunos de los cambios que desarrollan estas nuevas jefaturas.

Pero la evolución no agrada a todos. Los trabajadores de mayor edad pueden sentirse desanimados y reducir su productividad por estos nuevos desafíos.

Así lo confirma una investigación publicada por el Journal of Organizational Psychology, que estudió a 8.000 empleados de 61 empresas alemanas y concluyó que los que poseían jefes más jóvenes, se sentían más desanimados y con temor en sus labores cotidianas. Además, un 9 % de los encuestados tenía deficiencias en su rendimiento profesional y en su productividad.

En el país, los gerentes jóvenes buscan mantener una relación cercana a sus trabajadores más antiguos para evitar el desánimo.

María Gracia Jaramillo, tiene 32 años y desde hace seis asumió el cargo de gerenta general de la compañía Papelesa S.A.

Para Jaramillo lo que le ha permitido sobrellevar este cargo ha sido su empeño profesional y el buen trato con todos sus colaboradores. “Aquí tenemos personal desde los 19 años hasta los 70. Yo respeto mucho a estas personas y aún más a las mayores. Compartimos con muchos de ellos una historia, eso es lo que genera confianza y lo que nos permite seguir creciendo”.

Desde la academia también se dan algunas recomendaciones. Irene Ancín, experta en talento humano y decana de Artes Liberales de la Universidad Espíritu Santo, recomienda un mayor nivel de comunicación. “Hoy vemos a tres generaciones trabajar dentro de una misma compañía… por eso es importante poder transmitir confianza y siempre recordar que la gente adulta de la empresa tiene el conocimiento que los jóvenes no poseen”.

Para la académica, no es tan solo un problema de edad sino de actitud. “En la empresa puede seguir habiendo personas de sesenta años que tienen más ganas que una de veinte por actualizarse y seguir aprendiendo”.

Datos
Organización

Los empresarios tienen la necesidad de fortalecer y reestructurar el liderazgo de la compañía en un 89 %, según datos de la encuestadora Deloitte. Sin embargo el 56 % no está capacitado para asumir los nuevos cambios empresariales.

Desafíos

Los jóvenes tienen como desafío aprender a escuchar a los que tienen más experiencia. Según, Francisco Andrade, presidente júnior de la Cámara de Comercio de Guayaquil, “el gerente debe aprender a escuchar y al final del día tomar una decisión”.

Aprendizaje

La academia también considera que el éxito empresarial se basa en el constante aprendizaje. Según Deloitte, un 84 % de las empresas hoy en día consideran esta actitud como importante o muy importante.

Fuente: El Expreso