María Paz, con más de 30 años en la docencia, afirmó que el trabajo del profesor va más allá de la cátedra. Además de la formación académica, ellos asumen –sostuvo– la responsabilidad de enseñar valores que supuestamente no son fomentados en los hogares y suplen, agregó, las necesidades afectivas de los estudiantes.

Esto hace que los maestros creen un vínculo cercano con los alumnos. “A veces los padres trabajan todo el día o solo está la madre o el padre y no existe una palabra cariñosa, un ‘te quiero, hijo’. Ellos están carentes de ese amor”, comentó la maestra de primaria y directora del plantel Monseñor Eliecer Neptalí Fiallos Sánchez, ubicado en la 41 y Chambers, en el suburbio.Paz fue parte de más de 400 docentes que fueron agasajados ayer en su día clásico por el Municipio de Guayaquil, en la plaza Rodolfo Baquerizo Moreno.

Carlos C., quien pidió la reserva de su apellido, ha laborado diez años como profesor de un colegio fiscal. Refirió que la falta de afecto sumada a la separación de los padres afecta el aprendizaje. “Nuestra misión es orientarlos y ayudarlos en su nivel académico, para que puedan progresar y tener un futuro mejor. Pero cuando existe desunión familiar hay menos control y los chicos buscan consuelo en otros lados, en la droga, por ejemplo”, insistió.

En el agasajo, Olga Aguilar, máster en Tecnología de la Educación y que durante 35 años laboró en la escuela de Pedagogía de la Universidad Católica, disertó sobre la labor de la docencia y los desafíos de esa vocación frente a los nuevos paradigmas que deben afrontar con el alumnado.

Los docentes asistentes fueron parte de los 1.370 maestros que se capacitaron durante una semana en el manejo de los textos que da el Cabildo, a través del programa Más Libros.

“El docente tiene más responsabilidades, más conocimientos, más preparación”, señaló Sandra Ordóñez, directora de la escuela José Joaquín de Olmedo, en el suburbio.

Entre los docentes que recibieron el taller estuvo Juan F., quien es docente de un colegio particular en la mañana y de uno fiscal, en la tarde. “Ahora ya podemos trabajar en dos lugares, porque debemos cumplir una carga horaria de seis horas y media”, señaló el maestro de matemáticas.

Este año, el Municipio de Guayaquil entregará textos a 143 mil estudiantes de 600 centros educativos. En esa cifra se incluye desde este año el bachillerato de los colegios participantes, indicó Roberto Vernimmen, director del departamento de Acción Social y Educación del Cabildo.

Fuente: Diario El Universo