Frente a la cada día más creciente amenaza de guerra nuclear del imperialismo, se efectuaron exitosamente el primer ensayo de la bomba de hidrógeno, los disparos experimentales de distintos medios de ataque y la explosión a modo de prueba de la ojiva nuclear, cobraron auge la investigación y el desarrollo de armas y equipos dotados de la tecnología de punta y están en su última fase los preparativos del lanzamiento experimental del cohete intercontinental balístico.

Estos maravillosos hechos acaecidos en forma escalonada y en continua sucesión para el fortalecimiento de la defensa nacional garantizan militarmente la salvaguardia del destino de la patria y la nación y el avance victorioso de la obra de la construcción de una potencia socialista.

El heroico Ejército Popular frustró categóricamente las insensatas maniobras de agresión y provocación de guerra del enemigo, preservó fidedignamente la seguridad de la patria y las conquistas de la revolución y fue perfilando su aspecto político-ideológico y sus preparativos militares y técnicos como fuerzas armadas indestructibles.

Los resonantes éxitos en el sector de la defensa nacional colmaron de orgullo nacional y ánimo a nuestro pueblo, supusieron una vergonzosa derrota para el imperialismo y otras fuerzas reaccionarias y elevaron notablemente la posición estratégica de nuestra República.