México critica el “silencio” de la OEA ante el golpe de Estado en Bolivia y convoca una “reunión urgente” del organismo para abordar la cuestión.

“Vamos a demandar, a proponer una reunión urgente de la OEA (la Organización de Estados Americanos) ante el silencio” que guardó sobre “el golpe de Estado”, ha indicado este lunes el canciller mexicano, Marcelo Ebrard.

Ebrard ha cuestionado el mutismo del organismo regional ante el pedido de renuncia del Ejército de Bolivia a Morales aun cuando convocó nuevas elecciones, como recomendó la OEA.

El titular mexicano ha instado a tal organismo a que se fije con claridad una postura ante lo que llama “una interrupción de la vida democrática de un país”.

“El presidente de Bolivia electo de acuerdo a la Constitución de Bolivia para terminar su periodo en enero de 2020 es Evo Morales. Él presentó una renuncia para evitar una guerra civil, por consiguiente es un golpe”, ha señalado. Además, ha explicado que la posición de México es “reivindicar el respeto al orden constitucional y la democracia en Bolivia”.

En cuanto a la posibilidad de la ruptura de relaciones de México con el futuro Gobierno de Bolivia, el canciller ha aclarado que “México no aceptaría un gobierno de carácter militar” y que “la mayoría de los países latinoamericanos tampoco”, mientras ha subrayado que Morales es reconocido como el presidente electo de Bolivia.

La OEA confirmó el domingo en un informe supuestas “irregularidades” en las elecciones presidenciales del 20 de octubre en Bolivia y pidió volver a realizarlas.

Tras el informe, Morales anunció la convocatoria de nuevas elecciones y la renovación de los miembros del Tribunal Supremo Electoral (TSE) para garantizar la paz en el país. No obstante, los principales opositores, es decir, el expresidente Carlos Mesa (2003-2005), principal rival de Morales en los comicios, y el líder cívico Luis Fernando Camacho— volvieron a pedir su renuncia.

El presidente indígena dimitió, denunciando un golpe de Estado dirigido por la oposición. La decisión del presidente llega horas después de que la Policía y las Fuerzas Armadas del país pidieron su renuncia.

Tras su disimión, el Gobierno mexicano ofreció asilo a Morales, pero él dice que no tiene la intención de abandonar el país.

Las reacciones a lo largo del mundo se inclinaron por hablar de golpe de Estado en Bolivia, incluso Rusia condenó la estrategia de la oposición contra Morales.

Fuente: hispantv.com