El 16 de abril a las 18:58 la provincia de Esmeraldas soportó un terremoto de magnitud 7.8. Oficialmente nadie perdió la vida en esta jurisdicción, pero sí 663 personas de otras provincias. 45 días después, 1.262 viviendas son parte de una estadística de destrucción.

La afectación símica no se centró en lo material, sino en su gente, gente negra y blanca que convive en una extensión geográfica de 6.229 metros cuadros, bañaba de ríos, esteros y el cálido Océano Pacífico, temperado por los 27 grados centígrados del sol que ilumina a sus siete cantones.
Todos gozan de selva virgen. En los cantones San Lorenzo y Eloy Alfaro aún están los bosques primarios, que dieron el nombre de ‘Provincia de Verde’. En Eloy Alfaro, también están los manglares más altos del mundo; los de Majagual, parroquia La Tola.

Aporte independentista

Dentro de la misma ruta del norte de la provincia está Rioverde, donde se dio el Primer Grito de la Independencia, el 5 de agosto de 1820, allá la gastronomía es su mayor carta de presentación: Cevicangre, El Enganche, Los tres sin sacar, Ceviencoque, son parte de la variada gastronomía norteña, todos con productos del mar.

En el sur; Atacames y Muisne ‘presumen’ de sus paradisiacas playas, donde el deporte extremo, de aventura y la recreación familiar se puede disfrutan durante un fin de semana de estadía. Solo Atacames puede hospedar a 40 mil turistas. Muisne, hoy estructuralmente está afectada, pero su mar y su gente siguen intacta y habida de reactivación.
No todo es mar en la ‘Provincia Verde’, el cantón Quinindé se muestra como uno de los sitios donde el contacto con la naturaleza: La Laguna de Cube y su reservas ecológicas Mache Chindul y Cotacachi-Cayapas son su mejor carta de presentación; el encocao de guaña (pez de agua dulce) es su principal opción gastronómica.
Nace la propuesta

Allá nace el uno de los río más grande la provincia…el Esmeraldas que se forma de la confluencia del Quinindé y Blanco, en el sector de la puntilla, afluente que desemboca en el cantón que lleva su nombre donde se concentra la mayor población afro del país.

En ese grupo de gente está Paola Cabezas, gobernadora de Esmeraldas, ella junto a los representantes municipales, del Ministerio de Turismo buscan hacer del nombre ‘Esmeraldas’ una marca turística nacional e internacional.

“De toda crisis se puede sacar provecho. Hoy estamos afectados por el terremoto, habrá gente que vendrá a Esmeraldas hasta por ver las afectaciones y eso podemos aprovechar para posicionar la marca ‘Esmeraldas’ como potencia turística”, justificó su propuesta la funcionaria, quien coordinará la iniciativa con los operadores turísticos.
El representante provincial de los operadores, Carlos Acosta, le parece positiva a iniciativa, debido a que desde hace años han sufrido un decrecimiento en la afluencia de visitantes y se profundizó desde el 16 de abril.
“El tema aún no lo conozco, pero suena interesante. Para lograr el objetivo también se debe pensar en los tour solidarios que reactiven la economía”, destacó.
Cambio de ‘mentalidad’

Para el comunicador social, Roberth Valencia, el primer cambio para posicionar la marca ‘Esmeraldas’ es el cambio de actitud de la población y de los servidores turísticos. “De nada vale tener hermosos paisajes y una buena estructura si la población ensucia y destruye, mientras los proveedores de servicios turísticos cobran excesivamente, con ello el turista que viene ya no regresa”, recomendó.

En cambio, la promotora de eventos, Shaneprol Viteri sí enfatiza la estrategia en promocionar las bondades turísticas. “Tenemos playas vírgenes de agua cristalina. Diversidad de especies. Gastronomía deliciosa una flora como en ningún otro país con especies únicas. Los bosques primarios hacen resaltar su hermoso nombre: Esmeraldas”, recomendó.

Mientras que uno de los defensores de los derechos del refugiado colombiano, Héctor Estupiñán, los balnearios de agua dulce, salada, la gastronomía, tradiciones y costumbres permiten mostrarse y recibir a los hermanos de todo el mundo.

Fuente: LA HORA