El estudio Mossack Fonseca (MF) manejó más empresas para los brasileños Roberto Trombeta y Ricardo Morales, delatores del caso conocido como Lava Jato, en cuyas confesiones revelaron que la empresa OAS Ecuador habría desviado $ 9,1 millones del Proyecto Multipropósito Baba (PMB).

La Fiscalía de Paraná ha reabierto el caso de confesión a cambio de rebaja de penas para Trombeta y Morales. Ahora los acusó de haber ocultado información sobre ocho empresas y no haber pagado multas por un total de $ 4 millones.  Este dinero, según los investigadores, proviene de la red de sobornos que afecta a varias empresas brasileñas y a la cúpula política de ese país.Cuando en junio de 2015 Trombeta y Morales confesaron ser parte de la red de sobornos, el Ministerio Público les impuso una multa sobre los saldos de las cuentas de la empresa Kingsfield Consulting Corp., representada por MF y que aparece en los archivos conocidos como Panama Papers.

Para Trombeta fue el 60% del saldo en la cuenta de Banca Privada D’Andorra, es decir, $ 4,2 millones, y para Morales, el 40%, es decir, $ 2,8 millones. Sin embargo, juntos no han pagado ni un millón de dólares.

El Ministerio Público brasileño descubrió que ni Trombeta ni Morales revelaron todas las empresas que tenían en Panamá. Se les olvidó mencionar a 5 Star Team Inc., Balcano S.A., Eternal Legend Corp., Kadney Holdings LLc., Olympia Capital Ltd., Ontec Holding Inc., Redland Developments Inc. Todas representadas por MF.

Según los documentos filtrados por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés), en julio de 2012 Trombeta y Morales pidieron cambios al pacto social de la firma, para que se incluya que realizaba estudios y consultorías. Meses después abrieron cuentas bancarias en Suiza y Miami a nombre de la empresa, pero las manejaban individualmente.

En los Panama Papers no existen documentos sobre las transferencias de dinero. La confesión de Trombeta es la que señala el desvío de fondos desde OAS Ecuador, a través de la contratación de una supuesta consultoría falsa, con la firma española DSC Workshop.

En la apertura del nuevo caso contra Morales y Trombeta, la Fiscalía de Paraná es contundente: “En el transcurso de la operación Lava Jato se ha constatado que es una práctica común la utilización de empresas offshore para lavar activos provenientes de delitos de corrupción activa y pasiva”.

Fuente: Diario El Universo