“La madre de todas las finales”. “El partido del siglo”. “Un Roger Federer enorme batió a Rafael Nadal para agigantar su leyenda frente a otra leyenda”. “Otro ejemplo más de dos deportistas que han hecho que el tenis ganara más que nadie”. “Federer desempolva los libros de historia”. “El tenis tuvo su final soñada y el viejo rey recuperó su corona en una épica final”.

Esas son algunas de las más entusiastas definiciones de varios diarios del mundo sobre el duelo en que el suizo Federer acabó con una mala racha de cinco años sin conseguir títulos de Grand Slam. El domingo anterior, en el Abierto de Australia, logró su 18ª coronación al vencer el español Nadal 6-4, 3-6, 6-1, 3-6 y 6-3.

El periódico madrileño El País elogió a los dos protagonistas de una contienda memorable. “Hay infinidad de dúos que dejaron huella, pero quizá ninguno tan ejemplarizante como el de Nadal y Federer, dos tenistas que han marcado una época. Ambos, el español y el suizo, son quizá el mejor ejemplo de cómo se puede competir al 100% desde el máximo respeto, con diferentes estilos. La puja entre ambos es la representación del binomio perfecto, de una cohabitación ideal, porque la afirmación de uno no supone la negación del otro”.

El diario AS agregó ayer: “Todos los ojos del mundo se concentraron sobre el azul cobalto de la pista. Como en el ring de un Alí-Frazier, el asfalto de un Prost-Senna, el césped de un Cristiano-Messi, el tablero de un Karpov-Kasparov, o el parqué de un Bird-Magic Johnson… Uno de esos días mágicos en el que el nombre de los dos protagonistas corre de boca en boca hasta desgastarse.

Tras seis meses parado por una lesión de rodilla, Federer se aferraba a un pensamiento: todavía tenía el juego para ganar otro Grand Slam. Y tenía razón.

“Nunca hay una garantía, pero siempre fui positivo”, dijo el tenista de 35 años sobre cómo superó el largo periodo inactivo. “Se trató de mantener la calma y creer en los frutos del trabajo y en la variedad de mi juego, que tal vez me permitía ganar uno o dos Grand Slam”.

Pero a la larga “la última cosa que cuenta es el número de trofeos”, aclaró Federer. Explicó que “es lo menos importante. Lo esencial es el regreso, el gran partido contra Rafa, que lo haya hecho a esta edad, después de cinco años sin ganar un Grand Slam. Esto es lo que cuenta”.

Federer: El Universo.