Implementar nuevos productos e incluso dar un giro completo a sus servicios son algunas de las estrategias.

En estos días que de a poco se están reactivando los negocios en Ambato no alcanzan ni al 20% de lo que vendían antes de la pandemia, así lo explican los propietarios de comercios que aseguran están tratando de sobrevivir.

Fueron más dos meses que los locales permane-cieron cerrados, situación que resulta letal para mu-chos emprendimientos pequeños, mientras que la mayoría trata de mantenerse implementando otros servicios adicionales a los que tenían.

En mesas improvisadas, perchas y cartones se observa frutas, legumbres, hortalizas, así como también trajes de bioseguridad o desinfectantes y alcohol, todo eso en espacios que antes por ejemplo se dedicaban a la venta de ropa.
Realidad

Pedro Sailema, tiene su local de artículos de tecnología y aunque aseguró que de a poco las ventas empiezan a subir, cuenta con un estante con frascos de alcohol, gel antiséptico, mascarillas y guantes.

“Es que ahora hay que adaptarse y lo que todos necesitamos en esta época es protegernos por eso también vendemos estos artículos”, dijo al tiempo de comentar que es lo que más se vende.

Jonathan Aldana es pro-pietario de un local de suelas e insumos para el calzado y manifestó que lamentablemente esta industria ni siquiera piensa aún en dinamizarse, por lo que implementó la venta de frutas y legumbres.

“Pero ni siquiera eso está bueno, porque hay cientos de personas vendiendo en las calles y nosotros no sacamos ni para el arriendo”, comentó.

Preocupación

Pedro Ibarra, quien se dedica a la venta de ropa implementó también productos de limpieza y desinfectantes, así como trajes de bioseguridad, pero lo que le preocupa es que “en algún momento van a llegar las autoridades y me van a decir que no tengo permiso para vender eso”.

Según el emprendedor es importante que las autoridades flexibilicen las normativas y permitan la diversificación de los negocios, ya que en este tiempo es mejor tener de todo y vender, aunque sea un poco antes que ce-rrar el local.
Para Diego Mosquera, presidente de la Cámara de Comercio de Ambato, la situación del sector comercial formal es bastante crítica ya que de una u otra forma fueron quienes acataron el confinamiento mientras que el sector informal ganó terreno, lo cual a pesar de que ahora ya abrieron los negocios estos no pueden despegar o recobrar sus clientes.
Alternativa

Diego Proaño, analista económico y representante del colegio de Economistas de Tungurahua, manifestó que los pequeños negocios deben hacer grandes esfuerzos para continuar reac-tivándose de a poco buscando estrategias urgentes como lo re-quiere la situación, es decir innovar.

Así si antes un local contaba con un producto que actualmente no se va a poder vender como por ejemplo el calzado, vestimenta, entre otros, pues ahora se debe cambiar la línea de producción, incluso cambiar el giro de negocio.
“Porque los patrones de consumo de las personas de aquí en adelante o al menos en lo que resta de este año será diferente, hay otras prioridades”, dijo.
El experto, además, indicó que los pequeños negocios deben optimizar los recursos al máximo e incluso migrar los servicios a lo digital utilizando las herramientas tecnológicas.
Mientras que para las familias, Proaño aseguró que es primordial que también se ajusten los gastos y empezar a ahorrar los pocos recursos que tengan, consumir lo mínimo y sobre todo que sean cosas locales. (FCT)

Fuente: lahora.com.ec