Cuando Jamil Mahuad asumió el poder, el 10 de agosto 1998, ya se venía incubando una severa crisis económica, financiera y social, que se profundizó en 1999 con el desplome de más de la mitad de los bancos del país. Un estado prácticamente quebrado, junto con la inflación galopante de más del 100% y una pérdida de valor del sucre, provocaron pobreza y convulsión. La decisión de dolarizar la economía salvó al país del abismo y permitió años de estabilidad y crecimiento.

Mañana, al cumplirse los 20 años del anuncio de que Ecuador acogía al dólar como su moneda, les contamos los ocho detonantes que lo hicieron posible.

1. Calamidades internas y externas. Ecuador fue azotado, a finales de 1998 e inicios de 1999, por el fuerte fenómeno climático de El Niño que destruyó carreteras y miles de hectáreas de producción en la Costa. Muchos de los agricultores afectados, en poco tiempo, se convirtieron en deudores morosos de un sistema financiero con muchos problemas. Por el lado externo, la crisis de las economías brasileña, rusa y de varios países asiáticos restringió el acceso a financiamiento internacional barato, lo que afectó los ingresos por exportaciones y presionó la devaluación del sucre. Además, el precio del barril del petróleo se desplomó a menos de 9 dólares por barril.
EL DATO
Otro factor clave, por así decirlo, es que Ecuador quedó mal financieramente debido al conflicto armado con Perú, en 1995. 
2. La Ley de la AGD y el impuesto del 1%.El antecedente es la disposición cuadragésima segunda de la Constitución de 1998, donde se permitía al Banco Central otorgar créditos de estabilidad y solvencia a las instituciones del sistema financiero, y otros créditos para atender el derecho de preferencia de las personas naturales depositantes en las instituciones que entren en proceso de liquidación. El primero de diciembre de 1998, el Congreso, con los votos del PSC, Democracia Popular, Alfaristas y Conservadores, aprobó la Ley de la AGD que dio una garantía ilimitada de depósitos. Una semana después, Filanbanco se acogió a ese beneficio. En ese mismo mes, el Legislativo tomó la propuesta del entonces diputado Jaime Nebot de eliminar el Impuesto a la Renta y sustituirlo con el 1% a la circulación de capitales. Es decir que se gravaba con ese monto todas las transacciones bancarias.
3. Feriado Bancario. El 9 de marzo de 1999, el superintendente de Bancos, Jorge Egas Peña, anunció en cadena de radio y televisión que se realizaría un feriado bancario de un día. El objetivo era frenar el retiro masivo de depósitos que, durante las últimas semanas, había vivido Ecuador. El salvataje de Filanbanco, los temores por una supuesta crisis del Banco del Progreso y los efectos negativos que generó el impuesto del 1% alimentó la desconfianza. Sin embargo, el feriado decretado por Egas Peña no duró un día, sino que se extendió hasta el viernes 13 de ese
mes.
4. Congelamiento de Depósitos. El miércoles 11 de marzo de 1999, el presidente Jamil Mahuad dispuso el congelamiento de los depósitos por un año en cuentas corrientes con más de 500 dólares o 2 millones de sucres y las de ahorros con más de 5 millones de sucres. Según el expresidente, la medida era necesaria para salir de la hiperinflación, proteger la reserva monetaria y bajar el precio del dólar que bordeaba los 18.000 sucres.
5. Caída del Banco del Progreso. El lunes 22 de marzo de 1999, el Banco del Progreso cerró sus puertas por falta de liquidez. Los rumores del mal manejo venían desde meses atrás y se sumaron al cierre de bancos fuertes como el de Préstamos, Filanbanco y La Previsora. El Banco Central, que en teoría debía darle créditos de liquidez, no lo hizo porque el Progreso no presentó las garantías requeridas. Este impasse derivó en el cierre definitivo de la entidad y en una marcha en Guayaquil que tuvo tintes regionales, con el apoyo del entonces alcalde León Febres Cordero y las principales figuras de las cámaras empresariales. Fue la marcha de los crespones
negros.
6. Denuncia de los aportes de campaña. La crisis del Banco del Progreso fue uno de los detonantes más graves de la crisis política del gobierno de Mahuad. El cierre de la entidad dejó sin su dinero a millones de depositantes. Para julio de 1999, el Servicio de Rentas Internas había dispuesto una orden de arresto contra Fernando Aspiazu, presidente de ese banco, bajo la acusación de no haber entregado al fisco los dineros generados por el impuesto del 1% a la circulación de capitales. Cuando fue detenido, Aspiazu dijo haber dado un aporte equivalente a 3’100.000 dólares para la campaña presidencial de Mahuad.
7. Devaluación e inflación. Entre agosto de 1998, la cotización del dólar pasó de 4.000 sucres a 10.000 en enero de 1999. En marzo, mes del congelamiento, llegó a 18.000 y bajó nuevamente a 11.000 hasta finales de año cuando la escalada superó los 15.000 sucres. En enero de 2000, cuando se acogió la dolarización, el cambio quedó en 25.000. En 1998 la inflación anual fue del 36%, en 99 subió al 56% y en 2000 llegó a supera el 100%.
8. Moratoria de la deuda. En 1999, el peso del endeudamiento público superó el 100% del PIB y el país declaró que no podía pagar sus obligaciones. No había acuerdos para aprobar el presupuesto de 2000, que finalmente pasó con el apoyo de la ID (Izquierda Democrática). Ante la falta de liquidez, el Gobierno tuvo que echar mano de medidas impopulares como el aumento del precio de los combustibles. (JS)
Fuente: lahora.com.ec