La ordenanza que buscaba proteger a todos los animales domésticos del cantón finalmente será dirigida solamente a los animales de compañía, algo que provocó el rechazo entre los colectivos animalistas que se pronunciaron en contra de la decisión en las afueras de la Municipalidad y en redes sociales.

La razón para dejar fuera de la norma a los animales que no son considerados como mascotas fue que, según la concejala Monserrat Tello, una de los ediles que votaron a favor de cambiar la denominación de la ordenanza, existen “muchas” normativas que ya regulan el trato hacia dichos animales.

Los colectivos animalistas, que guardaban la esperanza de que la ordenanza regule las peleas de gallos e impida las corridas de toros, aún cuando estas no den muerte al animal, protestaron contra la decisión.

Es “indignante”, dijo Paola Córdova, una de las activistas. “No es posible que no se considere vida a los otros animales”, añadió.

David Tenemaza, otro de los manifestantes, sostuvo que con esto “se va a seguir tratando mal a los animales que no son mascotas y eso está mal, es un retroceso”.

 Debate

El debate, que contó con una sala de concejales llena, tuvo la presencia en la silla vacía, que compartieron galleros, animalistas y representantes de gobiernos parroquiales, quienes participaron con voz, pero sin voto.

Los cambios se propusieron desde la exposición de motivos, en la que se modificó la frase “animales domésticos” por “animales domésticos de compañía”. Con esta acepción el debate sobre las corridas de toros y gallos quedó fuera.

Dentro de los considerandos, la vicealcaldesa Ruth Caldas pidió que se incluya una cita tomada de una normativa vigente. que indica, según Caldas, que “las autoridades de aseo, en coordinación con las autoridades de salud, deberán emprender acciones para reducir la población de perros callejeros y se podrá recibir en los rellenos sanitarios canes y felinos que, por estas medidas han sido sacrificados”.

Esto llamó la atención de los animalistas que solicitaron que se incluya una frase para que esto se dé solo en caso de animales con enfermedades crónicas, moción que no fue aceptada.

 Cambios

Tras varios intentos de los concejales Marco Ávila y Cristian Zamora por impedir que la normativa deje fuera del debate a los demás animales domésticos, la mayoría del Cabildo aprobó el cambio del nombre de la normativa a “Ordenanza para el control y manejo de la fauna urbana y protección de animales domésticos de compañía”.

Ante la negativa, Zamora pidió que se elabore una ordenanza sólo sobre los animales domésticos, propuesta que tuvo acogida. Según Zamora, más allá de las lidias de toros y gallos, es necesario garantizar la seguridad alimentaria y el control de “los animales que comemos”.

Los concejales  mocionaron por no derogar la ordenanza de animales domésticos y silvestres aprobada en el 2004, esto a pesar de que en más de una ocasión los mismos ediles que votaron a favor de que esta norma siga vigente indicaron que dicha ordenanza es inaplicable.

Hasta el cierre de esta edición el Concejo no aprobaba todos los puntos de la normativa. (JPM) (I)

Fuente: EL TIEMPO