(Tomado de: Diario Expreso del Perú)

El Gobierno, (del Perú) viene efectuando una campaña desinformativa de la ciudadanía, haciéndole creer sus mentiras, utilizando una logia periodística, que nos está costando millones del Tesoro Público.

Los maestros convertidos en senderistas, los padres de familia convertidos en fanáticos religiosos y homofóbicos, los médicos y personal auxiliar de salud convertidos en culpables de la muerte de pacientes desatendidos, y toda la protesta social unida a la de los trabajadores sujetos a condiciones laborales paupérrimas convertida, en el ideario de la prensa contratada, en herramienta política para desestabilizar al Gobierno, revelan la profunda perversión moral en que ha caído este gobierno, lleno de antiguos cuestionadores del fujimorato, y que ahora están siguiendo la misma tenebrosa escuela.

Maestros amenazados con despidos y denuncias por atreverse a rechazar un modelo de contraeducación que está destruyendo a la niñez peruana y preparándola para que se subyugue al gobierno único mundial de Soros, evaluaciones maquiavélicas para justificar los despidos de los que no acepten los falsos postulados del currículo, mantención de los maestros en inestabilidad laboral mediante contratos CAS que permitan su manipulación, gastos de millones de soles en entrenar “capacitadores” sobre ideología de género para que “capaciten” a los maestros en todo el país, despido de maestros técnicos para reemplazarlos por psicólogos pro género que están manipulando a los niños, gastos de millones de soles en contratos con medios de prensa para presentar todo esto como la “gran reforma educativa”, solo demuestra la pérdida de la cordura moral y el compromiso poco claro de quienes están llevando adelante esta perversa agenda contra viento y marea.

En tanto, los niños de muchos lugares del Perú atienden clases sentados en ladrillos o en el suelo, caminan varias horas para llegar a la escuela en que muchas veces no llega el maestro, el que no ha sido capacitado en el desarrollo de la enseñanza de matemáticas, lenguaje y comprensión lectora, ciencias u otra competencia académica, sino en “ideología de género”.

La huelga magisterial, más justa y legal que nunca, viene a hacernos un llamado a la conciencia de la nación, y es que seguir permitiendo esta barbarie gubernamental que va de la mano con una corrupción de Estado de nivel internacional, solo nos llevará a lamentarnos en los próximos años por el daño irreparable a la vida de millones de niños y jóvenes peruanos y la pérdida del rumbo del Perú.