Pese a especularse que el conflicto en la región tiene como raíz intereses económicos relacionados con el petróleo y el gas, la razón podría ir más allá y desencadenar una guerra de grandes proporciones.

Las tensiones generadas en las últimas semanas entre la guardia costera china y la Marina de Indonesia en aguas del mar de la China Meridional han reabierto el interés público en la región y sobre todo en los motivos que pueda tener Pekín para participar en una guerra de grandes proporciones con los países vecinos que podría involucrar a EE.UU.

Según escribe Zidny Ilman en su artículo para ‘The National Interest’, pese a especularse que el conflicto estaría motivado por intereses económicos relacionados con las reservas marinas de gas y petróleo, el desencadenante podría ir más allá y tratarse de una cuestión de liderazgo y soberanía regional. Tras la derrota de Japón en la Segunda Guerra Mundial, EE.UU. ha sido «la única gran potencia que ha proyectado su poder en la región», que desde entonces ha sido objeto de un reordenamiento, y consecuentemente ha impedido a China obtener el liderazgo al cual aspira. «Las demás naciones, que tienen tan solo una fracción del poderío de EE.UU. en la región, han aceptado su supremacía»

Fuente: RT