Vester Flanagan se acercó a sus dos excompañeros periodistas pistola y celular en mano. Les disparó con el arma y lo grabó con la cámara del teléfono.

Lo hizo cuando estaban en directo en televisión. Flanagan luego colgó su video en redes sociales. A los miles que lo vieron en directo se sumaron así los que lo hicieron por internet.

El exreportero hizo así todo lo posible para que su venganza de sus antiguos compañeros copara titulares como las recurrentes matanzas que sacuden Estados Unidos.

Consiguió convertirse en el último pistolero que pone a una parte del país a hablar de la necesidad de regular el derecho constitucional a la tenencia de armas.

Logró que su crimen no resultara un número más en un país donde, tras varios años de descenso de los delitos violentos, los homicidios y los tiroteos están creciendo en las principales ciudades a un ritmo preocupante.

En algunas ciudades los homicidios en lo que va de año ya superan el total acumulado durante 2014, según cifras de los distintos departamentos de policía del país publicadas por el diario The New York Times.

Es el caso de Milwaukee, una ciudad industrial con cerca de 600.000 habitantes, donde la cifra de homicidios hasta agosto era de 104 frente a los 56 registrados hasta el mismo mes en 2014.

No es la cifra más elevada, sino la que en proporción más ha aumentado: un 76%.

Otro dato preocupante es que supera ya los 86 homicidios registrados en todo el 2014.

Le siguen San Luis, con un aumento del 60%, y Baltimore, con un alza del 56%.

Los jefes de policía y funcionarios de algunas de las ciudades más pobladas de Estados Unidos se reunieron este verano en Washington D.C. para analizar el problema