Como es costumbre en Semana Santa es tiempo de nuevos precios, los cuales no se marcan por el aumento de la demanda o la escasez, ni tiempo de producción, sino por el afán de ganancia aprovechándose de la gente que tiene como tradición no comer carne y preparar la fanesca.

“Así nos viene el precio”, dice una de las pocas adjudicatarias del mercado Centro Comercial que accede a hablar sobre el tema, quien cuenta que en cuestión de días ha existido un aumento considerable, especialmente en la arveja que ayer se vendía entre 2,25 y 2,50 dólares la libra.

Carolina Castillo, consumidora, comenta que esta situación se da todos los años sin que exista forma de controlar lo que considera un abuso. Cree que por esa razón debe ser la gente la que castigue la especulación evitando comprar aquellos productos cuyos precios se incrementan sin ninguna justificación. “Es una cuestión cultural, lo hacen porque la gente no reclama y sigue comprando sin darse cuenta que ellos necesitan vender antes de que se malogre el producto”, indica.

Galo Cárdenas, intendente general de Policía, señala que desde la semana pasada se ha realizado controles permanentes al tema de los precios, pero sin poder sancionar. “Lamentablemente hemos podido determinar que se ha subido indiscriminadamente en los productos que son de esta época y se requieren para ciertos platos específicos; hemos experimentado un aumento del 100% en la arveja, el fréjol, el choclo, productos que los tenemos permanentemente”, manifiesta la autoridad.

El problema, dice Cárdenas, se da también en las ferias libres, en donde se supone que acuden los agricultores a ofrecer sus productos sin intermediarios y en consecuencia a un menor precio, sin embargo es ahí donde existe más alza y menos posibilidad de controlar pues en los mercados se exige la exhibición de los precios y en caso de haber reclamos se coordine con la administración del mercado para sancionar al adjudicatario.

El intendente comparte el criterio de evitar comprar los productos cuyos precios se han incrementado especulativamente a fin de que las personas que han tratado de perjudicar a la comunidad se vean afectadas al quedarse con toda la mercadería. (CAB)

Fuente: Diario La Hora