Los negocios de fabricación de ladrillos que están concentrados en el sector de Racar, al noroeste de Cuenca, desde este fin de semana hacen pruebas con la utilización de esmalte sin plomo.

Catalina Albán, directora de la Comisión de Gestión Ambiental (CGA), explicó que el objetivo es que se deje de usar el plomo, que lo extraen de baterías, para el esmaltado de las tejas debido a que provoca graves problemas en la salud.

Según explicó, esto es parte del programa de Eficiencia Energética en Ladrilleras Artesanales (EELA), que se desarrollo desde el año 2010 con el apoyo de la Fundación Suiza de Cooperación para el Desarrollo Técnico, Swisscontact.

Contaminación

El propósito de EELA, que además está en otros países de Latinoámerica es lograr un reducción de los gases de efecto invernadero que provocan altos niveles de contaminación.

De acuerdo con la CGA en esta ciudad hay al menos 600 ladrilleras y esta producción es una de las más importantes actividades productivas de esta jurisdicción.

Durante este tipo se han construido para estos locales siete hornos denominado de tiro invertido, que permiten mejorar la combustión, reducir la cantidad de leña y aumentar la calidad del producto.

Asimismo, a decir de Albán, como parte de este plan algunas cooperativas de ahorro y crédito como Jardín Azuayo entreguen créditos “verdes” con mayores facilidades a estos artesanos

Fuente: EL MERCURIO