El presidente ecuatoriano no ofreció una estimación en cifras, pero aseguró crecimiento para el próximo año.
La castigada economía de Ecuador, que en los últimos tiempos ha sufrido el embate de la coyuntura internacional por el desplome del precio del petróleo y la apreciación del dólar, además de adversidades internas, registrará crecimiento en 2017, pronosticó hoy el presidente del país, Rafael Correa.
El mandatario no ofreció una estimación en cifras, pero aseguró que la economía crecerá. “El próximo año seguro tendremos crecimiento”, dijo al recordar que lo que ha hecho el Ejecutivo en los nueve años que lleva en el poder ha sido sembrar para el futuro.
Mencionó el esfuerzo inversor desplegado, que se ha materializado, por ejemplo, en los 6.000 millones de dólares que ha costado la construcción de ocho hidroeléctricas que, una vez en funcionamiento, generarán un ahorro anual de 1.300 millones que beneficiará al gobierno que surja de las elecciones de 2017.
La labor gubernamental se ha centrado en estabilizar la economía y en tomar las medidas adecuadas sin afectar “a los más pobres” ni a “las grandes mayorías”, señaló al cifrar en un 6 % el ajuste en inversión y gasto corriente, que es, “de lejos”, el más grande aplicado en la región.
Un ajuste superior al 2,3 % adoptado en Brasil; 1 % en Colombia; 1,4 % en Costa Rica y 1,5 % en México, según indicó, al tiempo que recordó las reducciones de salarios de los funcionarios, los recortes en viáticos (dietas) compra de vehículos y otros apartados.
Ha sido un ajuste drástico, pero “los más pobres no lo han sentido” y por eso la oposición, que está acostumbrada “a los garrotazos” del Fondo Monetario Internacional (FMI) habla de falta de austeridad, dijo el mandatario de la República, Rafael Correa.

Fuente: EXPRESO