“Consideramos que no es el momento adecuado, estar en medio de una crisis severa y sin precedentes, para intentar culpar a la organización internacional de la salud (la Organización Mundial de la Salud) o, al día siguiente, a China”, indicó el martes el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, citado por la cadena norteamericana CNBC el miércoles.

Peskov afirmó que Rusia no puede “mostrar ninguna solidaridad” con las declaraciones de Estados Unidos que critican a China y enfatizó en la importancia de la relación de Moscú con Pekín.

En este sentido, aseguró que el país norteamericano está equivocando al acusar a China de ser responsable del brote del nuevo coronavirus y que tales acusaciones sin fundamento son “muy serias”, por lo que pidió al país norteamericano que presente pruebas. “Sin pruebas, consideramos que es incorrecto atacar a terceros países de esta manera humilde y no diplomática”, enfatizó.

El secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, dijo el domingo que hay “una cantidad significativa de evidencia” de que el nuevo coronavirus fue fabricado en un laboratorio en la ciudad china de Wuhan. Estas declaraciones fueron reforzadas por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien dijo que un “terrible error” en China dio origen al COVID-19. No obstante, ninguno de los responsables ha presentado ninguna evidencia para respaldar sus declaraciones.

Pekín, a su vez, rechaza las acusaciones de EE.UU. y asegura que el origen de la COVID-19 se halla en realidad en EE.UU., desde donde el Ejército del país norteamericano podría haberlo llevado a la ciudad de Wuhan.

El nuevo coronavirus, detectado por primera vez en China, ya se ha propagado por todo el mundo y, hasta el momento ha dejado más de 3 849 000 contagiados y 265 930 muertos a nivel global.

Fuente: hispantv.com