La Cancillería rusa condenó intentos infundados e inapropiados de Occidente de culpar a China y la Organización Mundial de la Salud (OMS) por pandemia de COVID-19.

“Ciertos países han intensificado sus ataques parciales e infundados contra los estados y las organizaciones internacionales, tratando de echarles la culpa de la actual crisis epidemiológica, lo cual es extremadamente inapropiado en la complicada situación actual”, sostuvo el jueves la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, durante una rueda de prensa.

Estas declaraciones se produjeron después de que Estados Unidos acusara repetidamente a las autoridades chinas de “ocultar información crucial” sobre el desarrollo del brote del nuevo coronavirus 2019 (COVID-19) en el país durante las primeras etapas, como la cantidad de infectados y enfermos, así como supuestamente ocultar que el virus se puede transmitir entre humanos. Sin embargo, Pekín niega estas afirmaciones e insiste en que informó todos los desarrollos de manera oportuna.

El pasado 14 de abril, el mandatario estadounidense, Donald Trump, anunció la suspensión de la ayuda de su país a la OMS acusándola de “mala gestión” frente a la pandemia del nuevo coronavirus, causante de la enfermedad COVID-19., un hecho criticado por varios países y organismos. La OMS, a su vez, asegura que había alertado sobre el peligro de la letal enfermedad desde el primer día.

 

Estos juicios de la Administración de Trump contra la OMS se producen mientras el propio inquilino de la Casa Blanca se encuentra en el epicentro de un huracán de críticas a nivel nacional por su inacción al comienzo de la propagación del COVID-19 en EE.UU.

Asimismo, el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, por su parte, señaló el miércoles que Washington no se limitará a dejar de financiar a la Organización Mundial de Salud, sino que quiere cambiar la cúpula del organismo, al mismo tiempo que evalúa la posibilidad de abandonarlo.

La nueva amenaza de EE.UU. tiene lugar en momentos en que el nuevo coronavirus sigue propagándose muy rápido, de modo que ha infectado, hasta el momento, a más de 2,7 millones de personas en todo el mundo. Estados Unidos, por la negligencia de su Gobierno ante el virus mortal, con más de 886 700 casos diagnosticados y casi 50 250 muertes se ha convertido en el epicentro de la enfermedad.

Fuente: hispantv.com