Washington impuso un nuevo paquete de sanciones contra Rusia, con especial afectación para su sector energético y además declara como enemigo por primera vez a ese país.
Estados Unidos y la Unión Europea aplican sanciones contra Rusia desde el año 2014. Este año 2017 un nuevo paquete de medidas han sido aprobadas por el presidente estadounidense Donald Trump.

Las medidas aprobadas en la Cámara de Representantes con solo tres votos en contra, y tres días después en el Senado con apenas dos oposiciones, sitúa a Rusia por primera vez desde el inicio de esa política de restricciones como enemigo del país norteamericano.

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Además de ejercer presión económica hacia Rusia, EE.UU. deja claro que «no tolerará la interferencia en sus procesos democráticos» y que estará al lado de sus «aliados y amigos» frente a lo que el presidente Trump califica como «la subversión y la desestabilización» ejercida por Moscú.

Presión económica contra el bloque europeo

Washington ha impuesto dentro del nuevo paquete especial afectación para el sector energético, dejando abierta la posibilidad de sanción contra las compañías europeas por colaborar con las empresas rusas en el sector energético.

Y es que cinco de las grandes compañías energéticas europeas ENGIE, OMV, Shell, Uniper y Wintershall firmaron a finales de abril acuerdos con la compañía rusa Gazprom para financiar el 50 por ciento de la infraestructura cuyo valor asciende a 9.500 millones de euros.