El Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS) asegura que Estados Unidos recurre a sanciones para tapar los crímenes de Israel contra palestinos.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, emitió el martes una nueva orden ejecutiva que facilita la imposición de sanciones contra miembros de grupos “terroristas”, según la consideración unilateral de Washington. Basándose en la medida de la Casa Blanca, de inmediato, el Departamento estadounidense del Tesoro anunció embargos contra distintos líderes, individuos y entidades vinculados a HAMAS.

“Tales acciones tienen como objetivo apoyar la campaña electoral del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y tapar los crímenes cometidos por este régimen”, ha denunciado Hazem Qasem, un portavoz de HAMAS, en reacción a sanciones de EE.UU.

En un comunicado emitido este miércoles, Qasem ha advertido de que “la actual Administración estadounidense se ha convertido en cómplice de Israel en la agresión contra el pueblo palestino y su justa causa”.

Sin embargo, el vocero del Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina ha asegurado que las sanciones estadounidenses no tendrán impacto alguno en la resistencia de la nación palestina frente al régimen israelí.

Trump, el “mejor amigo” de Israel

Desde su llegada al poder en 2017, Trump ha adoptado una política proisraelí. En esta misma línea, el magnate neoyorquino reconoció la ciudad de Al-Quds (Jerusalén) como capital israelí y trasladó la embajada de EE.UU. a esa ciudad palestina, a pesar de la ola de rechazos y advertencias a nivel internacional.

Además, el mandatario estadounidense impulsa el llamado ‘acuerdo del siglo’, una iniciativa para supuestamente resolver el conflicto palestino-israelí, pero que, conforme denuncian las autoridades palestinas, solo sirve a los intereses del régimen de Tel Aviv.

En este sentido, distintas fuentes han filtrado que el llamado ‘acuerdo del siglo’ de Trump niega el derecho al retorno de los refugiados palestinos expulsados tras la creación del régimen israelí, limita el acceso de los musulmanes palestinos a la Mezquita Al-Aqsa y otorga a Israel la mayor parte de la fértil área C de Cisjordania, además de que ni siquiera contempla que haya un Estado palestino separado y soberano.

Palestina, a su vez, censura “la política de extorsión” de la Administración Trump en su contra y asevera que las medidas proisraelíes de EE.UU. no harán que los palestinos se rindan ni que acepten ‘el acuerdo del siglo’.

Fuente: hispantv.com