La economía será determinante en las elecciones de 2017. Se dice que muchos candidatos están a la espera de ver cuándo explota la crisis para saltar a la papeleta.

No lo sé, yo voy a emprender una cruzada nacional cívica para que asumamos un compromiso de blindar constitucionalmente la dolarización, de establecer parámetros rígidos que no permitan que vuelva a pasar lo que ha sucedido. El Gobierno se haya llevado todas las reservas líquidas de todos los depositantes del Banco Central sin que se les haya consultado. El Ecuador tiene que despolitizar los grandes objetivos nacionales de la economía.

¿Le va a explotar la economía a Rafael Correa o tendrá que ser el próximo presidente el que tenga que manejar la bomba?

Puerto Rico ha aguatado nueve años en recesión, Grecia lleva 7. Los gobiernos tienen una enorme capacidad de patear la pelota, mucho más que Messi, pero eso no es lo responsable.

¿Y de dónde se pueden sacar recursos para seguir pateando la pelota?

Con más recesión, más desempleo, que afecta a los más pobres.
Pero eso no es políticamente rentable, el objetivo del Gobierno es llegar con capital político a 2017. Eso fue políticamente rentable para Hugo Chávez y Nicolás Maduro, para Cristina Fernández, para Lula da Silva.

¿La pobreza puede ser políticamente rentable?

Nos han demostrado que se prefiere la pobreza a sincerar la economía. Si se ponía al presidente Rafael Correa en Brasil, a la señora Rousself (Dilma) en Venezuela, a Maduro (Nicolás) en Argentina y a la señora Fernández (Cristina) había variaciones en cifras pero los cuatro países estuviesen igual de mal. Es una franquicia de un modelo fracasado.

Ese discurso suena electoral, político. Dice que va a emprender una campaña

¿se puede entender como una campaña electoral?

No, quienes están haciendo política no dicen lo que yo estoy diciendo. Tanto el Gobierno como cuantos están buscando votos, contradicen lo que yo digo.

“Los próximos años son durísimos independientemente de quién esté”

¿No va a ser candidato?

Ahora estoy preocupado de la economía. En todos los foros me he rehusado a hablar de candidaturas, porque hoy hay una crisis. Fui el primero en anunciar que el país entraría en una implosión, en una caída de depósitos. En ese momento me calificaron de pánico financiero y de terrorista económico. Las cifras me han dado la razón.

Usted habla de blindar constitucionalmente a la dolarización, para eso se necesita una mayoría legislativa, llamar a una asamblea constituyente y para eso es preciso ganar elecciones. Desde los despachos académicos está bastante difícil.

¿Cuántas causas en el mundo se han logrado con campañas cívicas?

Martín Luther King no ganó una sola elección y mire los cambios que hizo. Los ecuatorianos estamos en una inmensa mayoría convencidos de que la dolarización debe mantenerse, de que tenemos que cambiar este modelo económico y mi función como economista y académico es explicarle al Ecuador el gravísimo daño que le ha hecho este modelo, la indispensable necesidad de cambiarlo y la urgencia que tenemos de exigir que devuelvan la plata al Banco Central.

¿Ha conversado con algún partido político?

No.

¿Con algún líder político?

Tengo amigos, converso, me preocupa el país, obviamente. Lo que quiero ahora es que el país entienda la gravedad del problema y que si no se agarra al toro por los cuernos esto va a ser trágico.

Una encuesta de Cedatos le daba a usted el 1% de la votación.

Pero soy una persona que ni siquiera ha dicho que va a ser candidato. No he visto le encuesta. No tengo un partido político, ni Twitter, ni Facebook, no es mi tema en este momento, al día de hoy no es mi interés ser candidato.

¿Apoyaría a Jaime Nebot?

El abogado Nebot sería un excelente candidato.

¿Guillermo Lasso?

Guillermo Lasso es un caballero, lo conozco, es un amigo. Parece que está congelado en su nivel, habrá que ver en su momento cuáles son las mejores opciones para el país.

¿Conocía a Rafael Correa antes de que sea Presidente?

Lo conocía, no íntimamente. Sé quien es, todos nos conocemos en este país. Ha habido una amistad con personas de mi familia, yo he guardado respeto y lo seguiré guardando. Él ha guardado respeto por mi persona y lo agradezco.

El presidente Rafael Correa dijo el año pasado que estaba preparado para un caso “extremo de un petróleo de 20 dólares”. Hace poco el crudo nacional se cotizaba en cerca de 16 dólares.

El país no estuvo preparado para un petróleo de 45 dólares, no lo está para uno de 35 y peor para un precio inferior. Es indispensable afrontar la realidad y comenzar un programa de reconversión de la economía.

“Es un Gobierno donde mucha gente ha sentido falta de libertades, persecución, no puedo decirlo en mi caso”

¿Cuáles son las acciones apremiantes?

Armar un programa económico urgente y creíble, tener un paquete sólido de financiamiento con los organismos internacionales que permitan recuperar credibilidad y confianza, bajar el riesgo país. Se debe vincular al mercado internacional, eliminar el 5% del Impuesto a la Salida de Divisas que es un absurdo en una dolarización, ir vendiendo sin desesperación los activos del país o volverlos una economía mixta, celebrar acuerdos de libre comercio con la Unión Europea y Estados Unidos, respetar los convenios para la inversión extranjera.

Lo que el gobierno llama la más ortodoxa receta neoliberal.

He visto médicos homeópatas, acupunturistas y tradicionales. Le garantizó que ante una hemorragia, los tres van a coincidir en que hay que coser porque sino la hemorragia lo va a matar. Basta de etiquetas, vamos a la realidad económica o esto va a ser igual que Grecia o Puerto Rico.

¿Cuáles son las diferencias entre esta crisis y la de 1999?

La banca está mucho más solvente, hay mejor control, es muy sólida, pero el gasto público ha sido una droga para el país y cuando usted le quita la droga a un drogadicto los efectos son terribles.

¿Cuánto dinero ha salido de los bancos?

Los depósitos cayeron casi en 4.000 millones.

Pero solo 1.500 habrían salido del país, al menos por la vía legal.

Si se va de viaje puede llevar 5000 dólares. Si se va a Ipiales a comprar cosas lleva la plata. Los dólares se fueron.

¿Qué tan doloroso va a ser el cambio de sistema?

Mientras más demore más afectada estará la gente, más desempleo. Debemos estar conscientes de que el crédito se ha contraído en más de 1700 millones y que eso es un dardo directo a la capacidad productiva, a la generación de empleo y al bienestar de las mayorías.

¿Que tiene que hacer la gente en este momento?

Lo lógico es que ahorre, pero si ahorra consume menos, si consume menos hay menos ventas, si hay menos ventas hay pérdidas. Un país que entra en una recesión como la que ha entrando Puerto Rico demuestra lo difícil que es salir cuando desde el inició no se ha enfrentado con valentía y sin cálculo electoral el problema.

¿Solo nos queda llorar?

La ciudadanía debe exigir a los actores políticos que tomen las medidas para salir. Si yo soy piloto no puedo creer que sí hay un incendio de los motores los pasajeros tengan que decidir qué van a hacer, le corresponde al capitán. La gente debe exigir que no se le meta cuento. Brilla una luz de esperanza y lo más importante es cambiar la inercia de irse en picada.

¿Usted, Alberto Dahik, se endeudaría en este momento?

No es lo más prudente.

¿Ningún tipo de endeudamiento?

Si puede asegurar su mercado, si puede exportar, tiene sentido. El crédito de consumo no es el más lógico en estos momentos.

No podemos vivir de la tarjeta de crédito como se le atribuye que dijo el Presidente.

No es lo más recomendable (LEV/ABT).

Y para culminar la entrevista nos dijo que:

“Los gobiernos tienen una enorme capacidad de patear la pelota, mucho más que Messi”

Fuente: Diario La Hora