“Cuando el árbol cayó / su sombra siguió creciendo”, escribió el poeta y artista lojano Kleber Ajila, conocido como Kelver Ax, quien en su paso fugaz por la Tierra dejó una marca imborrable en aquellos que lo conocieron y todavía la deja en quienes lo leen.

Su muerte en 2016, con tan solo 30 años, puso fin a una carrera literaria en pleno despegue, con dos antologías poéticas que tuvieron amplia recepción tanto local como en el extranjero, y a un genio creativo que gozaba de su mejor momento en la pintura.

Hoy, la editorial Mecánica Giratoria lanzará el libro ‘Su sombra como un mapa’, la primera edición de su poesía reunida, que recoge ‘CU4D3RN0 D3 4R3N4’ (2012), ‘Pop-up’ (2014) y la obra póstuma ‘Egagrópilas’ (2016), además de una colección de textos inéditos.

En el acto intervendrán César Eduardo Carrión, Andrés V. Becdach, María Auxiliadora Balladares y Cristian López. El músico Carlos Carrillo López y la cantante María Caterina interpretarán melodías inspiradas en sus poemas.

Recuperar su memoria
“Kelver era un poema andante”, dice Lucía Moscoso, editora del libro. Al enterarse de su muerte, emprendió la tarea de reunir sus textos para homenajearlo con esta antología: “Veo la publicación como una deuda que había que saldar, no solo con él, sino con los lectores, porque apenas quedan ejemplares de sus obras”, comenta.

La familia del poeta le dio acceso a manuscritos y archivos digitales inéditos, a los que hace poco se sumaron textos que él compartió con su colega, el escritor chileno Héctor Hernández Montesinos.

‘Su sombra como un mapa’ es “el inicio de una labor que no está terminada”, pues aún queda “mucho por indagar” en la prolífica obra de Ax. La editora anuncia que está preparando un epistolario con cartas que el autor escribió a un remitente desconocido, en las que “hace reflexiones sobre la vida, el arte y el tiempo, que tienen un gran valor poético”.

Poesía que sangra
Lo que impactó a Moscoso de la escritura de Ax fue “su capacidad de captar la belleza y sufrirla”. Humor, ironía y desesperanza son el pincel con que trazaba imágenes “fuertes y profundas”, en una poesía que sorprende por su brevedad y sencillez.

La obra reunida de Ax incluye comentarios de grandes referentes de la poesía nacional, como Juan José Rodinás, Carla Badillo y Bernardita Maldonado, que lo conocieron y admiraron.

El poeta Andrés V. Becdach escribió uno de estos prólogos, en el que recuerda al poeta y amigo con una cita de Leopoldo María Panero: “Solo es hermoso el pájaro cuando muere destruido por la poesía”. (AA)

Fuente: lahora.com.ec