El presidente atacó la autonomía de los jueces. Los acusó de poner en peligro al país. Corte federal negó el recurso del gobierno estadounidense.

Las críticas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra el juez de Seattle que paralizó la aplicación de su veto migratorio alcanzaron ayer el nivel de guerra abierta contra el Poder Judicial, a los 17 días de comenzar su mandato.

“No me puedo creer que un juez ponga a nuestro país en semejante peligro. Si pasa algo, la culpa es suya y del sistema judicial. La gente está entrando. ¡Malo!”, escribió en Twitter el presidente de Estados Unidos desde Florida.

Donald Trump piensa echar la culpa a los jueces de cualquier cosa que haga un ciudadano de esos siete países en EE. UU. por no dejarle vetarles la entrada. Después dijo que ha ordenado al Departamento de Seguridad Nacional (Interior) que examine a la gente que entra “con mucho cuidado”.

Las puertas de Estados Unidos seguían abiertas ayer para los inmigrantes de países de mayoría musulmana a los que intenta vetar el presidente. La Corte de Apelaciones que supervisa los estados del oeste del país rechazó a primera hora de ayer el recurso del Gobierno que pretendía dejar sin efecto la suspensión temporal de la orden ejecutiva, dictada por un juez federal de Seattle el viernes.

Son horas de tensión en una batalla judicial a cara de perro, aderezada con ofensas sin precedentes del presidente en Twitter contra el juez Robart. “Vamos a actuar muy deprisa”, dijo el vicepresidente, Mike Pence, en televisión el domingo. “Vamos a ganar el caso porque vamos a dar los pasos necesarios para proteger el país, algo que el presidente tiene autoridad para hacer”.

Tras la decisión de ayer del tribunal de apelaciones, se mantiene suspendida la aplicación del decreto antiinmigración de Trump, que prohibía la entrada a Estados Unidos a los ciudadanos de Irán, Irak, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen.

En la decisión judicial se solicita a los estados de Washington y Minnesota, que interpusieron la demanda contra el decreto de Trump, que suministren documentación en la que se detalle su oposición al recurso gubernamental antes de las 23:59 locales (hoy a las 07:59 GMT).

El Departamento de Seguridad Interior explicó que “de acuerdo con la decisión del juez” se habían “suspendido todas las acciones para aplicar” el decreto.

La diplomacia estadounidense anunció el sábado que revocó la suspensión de unas 60.000 visas. Los vuelos internacionales hacia Estados Unidos volvieron a aceptar a los nacionales de los siete países incluidos en el decreto, que también suspendía durante 120 días el programa de acogida de refugiados (y de forma indefinida en el caso de los sirios).

La Casa Blanca pretende seguir este pulso y aplicar el decreto a pesar de las condenas, que llegan incluso del campo republicano. En tanto, decenas de manifestantes de un lado y otro se lanzaban ayer eslóganes pro y anti Trump en Nueva York, en otra señal del aparentemente imposible diálogo entre ambos campos.

Pruebas de misil

El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, advirtió a Irán que “no ponga a prueba la determinación” de la administración de Trump, luego de que Washington impusiera nuevas sanciones a Teherán tras el lanzamiento de un misil balístico de prueba.

Pide respeto

Trump reiteró ayer que “respeta” a su par ruso Vladímir Putin e invitó a quienes lo califican como un “asesino” a moderar esa opinión. “Lo respeto. Eso no quiere decir que vaya a entenderme con él”, dijo en una entrevista difundida por Fox News.

Fuente: El Expreso