El presidente de EE.UU., Donald Trump, vuelve a promover la iranofobia para ganar rédito electoral ante su rival demócrata Joe Biden.

En una rueda de prensa celebrada el domingo, el presidente de EE.UU., Donald Trump, arremetió contra Irán para ganar puntos ante el aspirante por el Partido Demócrata a la Casa Blanca, Joe Biden. Aduce que si los demócratas son elegidos Irán va a dirigir el país.

Estas declaraciones del mandatario estadounidense se referían a la propuesta de la senadora demócrata Dianne Feinstein. Esta escribió una carta a Trump pidiendo que levantara las sanciones a Irán y apoyara el préstamo de 5 mil millones de dólares del Fondo Monetario Internacional (FMI) al país persa para enfrentar la pandemia.

Trump alegó, en respuesta, que está dispuesto a ayudar a Irán “si necesita ayuda y quiere”, pero con un acuerdo de por medio. No mencionó para nada el terrorismo económico que practica contra el pueblo iraní y que le ha impedido acceder a productos y equipos básicos para luchar contra la pandemia.

Trump, asimismo, arremetió contra el exsecretario de Estado de EE.UU. John Kerry, que desempeñó un papel importante en la Administración del expresidente Barack Obama (2009-2017), al apoyar las negociaciones del acuerdo nuclear de 2015, de nombre oficial Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC o JCPOA, por sus siglas en inglés). Acusó a Kerry de que estaba impidiendo que su Gobierno e Irán llegaran a acuerdo para que Biden, de ser elegido, pudiera tener su propio acuerdo.

El inquilino de la Casa Blanca insistió en que, si Biden llega a la Casa Blanca, otros países, entre ellos China, México, Canadá y Japón, se harán con las riendas de Estados Unidos. “Saben que eso no funciona conmigo”, dijo.

Cuando el mundo lucha contra el coronavirus, varios países, incluido Irán, están sujetos a las sanciones unilaterales de EE.UU., lo que complica su combate contra el COVID-19. Pese a las reiteradas llamadas, incluso desde EE.UU., para levantar las sanciones que afectan a unos 80 millones de iraníes, sobre todo en estos momentos difíciles, la Administración estadounidense se niega a eliminar sus medidas coercitivas.

El sábado, Trump alegó que su país cuenta con una reserva de ventiladores y que estaba dispuesto a enviárselos a Irán. Tras rechazar su oferta, el canciller iraní, Mohamad Yavad Zarif, explicó que su país exportará respiradores en unos meses y que Trump debería dejar de interferir en los asuntos de Irán.

Fuente: hispantv.com