El presidente Turquía, Recep Tayyip Erdogan, está dispuesto a cambiar la política de su país respecto a Siria tras el restablecimiento de las relaciones con Rusia e Israel.

El Gobierno turco actualmente se encuentra abordando la situación de Siria con las autoridades rusas e iraníes, con la idea de hallar una solución duradera para el conflicto armado del país árabe.

El pasado lunes, el viceministro de Exteriores ruso, Mijaíl Bogdánov informó la posibilidad de que Rusia, Turquía e Irán celebren en breve consultas tripartitas sobre Siria, donde Moscú y Teherán apoyan al presidente sirio, Bashar al-Asad, y Ankara, a la oposición armada.

Bogdánov subrayó que ambos países mantienen que «el futuro de Siria debe decidirlo el pueblo sirio».

Tras la fallida intentona golpista en Turquía contra el Gobierno del presidente Erdogan el pasado 15 de julio, Ankara dio un giro radical en sus relaciones con Rusia, e incluso ambas partes, junto con Irán, tras reuniones sostenidas, llegaron a un consenso para finalizar la crisis de Siria.

En contexto

El gobierno turco implementa estrategias antiterroristas y de reconciliación hacia sus vecinos rusos y sirios. Ankara cerró el paso fronterizo de Bab al-Hawa, zona por la que militantes del Ejército Libre Sirio, grupo armado apoyado por Estados Unidos, accedían a Siria desde Turquía.

En este cambio de juego político, Ergodan acusó públicamente a EE.UU. de estar detrás de una compleja conspiración para derrocar a su gobierno: «El FBI y la CIA proporcionaron entrenamiento a los cuadros en los centros culturales pertenecientes al movimiento de (Fetulá) Gulen», un predicador islámico residenciado en el país norteamericano a quien señala como principal promotor de la intentona golpista del 15 de julio.

Fuente: www.telesurtv.net