El gobierno turco expresó este lunes su voluntad de «limpiar» la frontera con Siria del Estado Islámico (EI), la organización islamista radical que opera en territorio sirio y a la que le adjudica un atentado que el fin de semana último mató a 54 personas, entre ellos a 29 menores de edad, durante una boda del sur de Turquía.

«Nuestra frontera debe limpiarse por completo del Daesh, es nuestro derecho más natural luchar en casa y fuera contra ese tipo de organización terrorista», explicó el ministro en una rueda de prensa, en la que además consideró que el presidente, Recep Tayyip Erdogan, se han convertido en «un objetivo primario» del EI, producto de su ofensiva contra la organización yihadista.

Durante los últimos años, Turquía deportó a más de 4.000 supuestos militantes islamistas y le prohibió la entrada al país de otros 55.000 supuestos milicianos.

«En este escenario le hemos atestado el mayor golpe al EI», afirmó Cavusoglu, y opinó que «por eso, Recep Tayyip Erdogan es su principal objetivo».

Luego de un fallido golpe de Estado de mediados de julio, Erdogan, además de una serie interminable de acciones de represalias contra los seguidores del clérigo Fethullah Gülen, a quien señala como instigador de la intentona, comenzó a vincular a los separatistas kurdos, al Ejército Islámico y a la cofradía del predicador islamista, llamada FETO, considerando a todos como «terroristas».

«Para nosotros no cambia nada de dónde viene el terror. Puede ser el terror de la FETO, del Partido de los Trabajadores del Kurdistán, del Daesh o de PYD-YPG al otro lado de la frontera siria. Para nosotros todos son organizaciones terroristas», sentenció el domingo el presidente turco en una entrevista brindada a la cadena de televisión local NTV.

El atentado del sábado en Gaziantep, una de las ciudades más importantes para la minoría kurda en Turquía, ocurrió cuando se celebraba la boda de dos militantes del principal partido de izquierda de la actualidad y el más atacado por el gobierno de Erdogan, el pro kurdo HDP.

Según la información publicada este lunes en medios oficiales, la mayoría de víctimas mortales son niños y adolescentes, ya que de los 44 cadáveres identificados de un total de 51 fallecidos, 29 eran de menores de 18 años.

El domingo, Erdogan dijo que el autor de la masacre fue un niño de entre 12 y 14 años, cuya identidad no pudo ser establecida, y fue grabado por cámaras de vigilancia cercana al lugar de la explosión, en las que además se ve cómo el menor es acompañado por dos personas que se alejan antes de la detonación.

Según informó el presidente, hasta el momento al menos 51 personas murieron por la explosión frente al salón de fiestas y 94 resultaron heridas. De estas últimas, 69 seguían internadas el domingo, 17 en estado grave.

Fuente: Telam