Si Majestad’ y Alexander Zverev terminaron su gira por Latinoamérica en Quito. 22 horas de actividad, apenas dos de descanso. Con un grupo de gente esperando a las afueras del aeropuerto, que coreaban “olé olé olé, Roger, Roger”. Su travesía por Quito empezó.
La primera parada era en la Ciudad Mitad del Mundo, los medios de comunicación se dieron cita para recibirlos a una leyenda del tenis que, por primera vez en la historia del tenis ecuatoriano, visitaba el país. Junto a él, un joven algo, flaco, ojo azules, cabellos dorados y un semblante tranquilo lo acompañaba. No, no se trataba de su hijo o un familiar, es Alexander Zverev, el número siete en el ranking mundial, y su compañero en esta gira que ha recorrido: Chile, Argentina, Colombia, país que no disfrutó del juego de esta Leyenda debido pa la crisis social y política que atraviesa, México y Ecuador.
Varios pequeños le hicieron calle de honor, entre tanto, quienes lograron entrar al complejo turístico, buscaban de todas formas acercarse a Roger y Alexander, buscaban un autógrafo, una foto o solamente estar cerca de ellos. Enseguida, la rueda de prensa dio inicio. En el escenario lucían arreglos florales y dos asientos azules donde se acomodaron Federer y Zverev. Respondieron las interrogantes de los medios, pero todos esperaban por verlos en acción y no precisamente en el coliseo Rumiñahui.
Entre risas, durante la rueda de penda, Roger aseguró que él quería jugar en el hemisferio norte, su rostro reveló la emoción y a la vez intriga que sentía.

*Un poco de peloteo
Dejaron un poco el protocolo de lado, tomaron sus raquetas y en una pequeña cancha jugaron un poco. El público no tardó en hacerse presente, nuevamente el “olé, olé Roger, Roger” apareció en escena. No agotaron mucho sus energías, dejando un pequeño abrebocas de lo que sería en duelo de la noche.
Pronto, una maceta con un árbol llamado Alexander Zverev ingresó al lugar donde estaba la cancha. Con una jarra de color rojo, el tenista alemán regó la pequeña planta que fue bautizada con su nombre. Los flashes y el sonido de las cámaras en ráfagas no faltaron y tampoco aquellos que aprovecharon para cruzar los cercos en busca de tenerlo cerca a ‘Su Majestad’, pero fue ‘Sascha’ quien se quedó formando algunos autógrafos.
Todo un ‘showman’
Llegó la hora del partido y como era de esperarse, la organización botó la casa por la ventana. Con luces de color, pirotecnia y dos estrellas en medio de la cancha. Roger con un conjunto negro y Zeverev con una combinación blanca y azul.
Empezaron a ‘pelotear’ un poco para calentar. Ente el público varios gritos de “te amo Roger” y “vamos Sascha” fueron la temática a lo largo del partido.
Pasaban los minutos, llegaban los puntos, los sets pasaban, Federer y Zverev se ponían rosas en la cabeza, jugaban sin pelota, Federer incluso hizo unos ‘toques’ de fútbol con uno de los pequeños pasa bolas.
El marcador pasó a segundo plano, y la diversión en la cancha se contagió en el público. La ola empezó, mientras el suizo colocaba algunas de las rosas en la cinta de su cabeza, Sascha no se quedó atrás, en varias oportunidades bromeó con el tenista 16 años mayor a él. (MP)

«No sé qué decir, llegué esta mañana a Ecuador, un país increíble. Quiero agradecer a todo el equipo que hizo posible esto. Nico muchas gracias”.

Alexander Zverev
Tenista alemán

«Una hermosa bienvenida, gracias por eso. Gracias Sascha, eres un gran jugado y ha sido un placer compartir este Tour contigo”.

Roger Federer
Tenista suizo

 

Fuente: lahora.com.ec

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