Estados Unidos

Después de que EE.UU. registrara el pasado sábado un número récord de casos diarios de coronavirus desde el inicio de la pandemia (40.173), varios estados del país que experimentan tendencias preocupantes anunciaron que pospondrán sus planes de levantar las restricciones impuestas para contener la propagación de la enfermedad.

Entre los estados que ralentizarán el paso a la próxima fase de reapertura se encuentran Arizona, Arkansas, Delaware, Idaho, Luisiana, Maine, Nevada, Nuevo México y Carolina del Norte.

Asimismo, el gobernador de Texas, Greg Abbott, decidió imponer mayores restricciones en los negocios y congelar el alivio de las restricciones, mientras que en Florida se suspendió la venta de alcohol en los bares en un intento de frenar la propagación de la enfermedad.

Por su parte, el alcalde del condado de Miami-Dade, Carlos A. Giménez, anunció el cierre de todas las playas de Miami del 3 al 7 de julio debido a un aumento de infecciones.

Israel

A mediados de mayo, se registraban en Israel en torno a 17 casos confirmados por día, mientras que en las últimas dos semanas, este número ha crecido significativamente y sigue con su tendencia ascendente. Así, el 23 de junio, por ejemplo, fueron confirmados 428 nuevos casos.

El pasado lunes, el primer ministro Benjamin Netanyahu instó a los israelíes a seguir las pautas de distanciamiento social y anunció multas de 500 séqueles (unos 145 dólares) por no usar mascarillas en lugares públicos. Además, el mandatario señaló que se espera que más comunidades del país serán sometidas a medidas de confinamiento.

Corea del Sur

Las autoridades de salud pública de Corea del Sur confirmaron la semana pasada que el país está experimentando una «segunda ola» de coronavirus en Seúl y alrededores, impulsada por pequeños pero persistentes brotes derivados de un feriado en mayo. Debido a ello, la nación también volvió a imponer una serie de restricciones.

España, Alemania y otros países

Desde que el pasado 4 de mayo comenzó la desescalada en España, en el país se han detectado 36 brotes, 12 de los cuales continúan activos. Según el ministro de Sanidad, Salvador Illa, todos se encuentran controlados, aunque preocupan especialmente los que se están desarrollando en la región de Aragón.

Como resultado, el Ministerio de Sanidad anunció el pasado lunes que tres comarcas de la provincia de Huesca y una de Zaragoza retrocedían a la fase dos de la desescalada.

Entre tanto, el pasado martes, el estado de Renania del Norte-Westfalia, en el oeste de Alemania, volvió a cerrar dos municipios hasta el 30 de junio después de registrarse un rebrote de coronavirus en una planta empacadora de carne. El número confirmado de infecciones superó las 1.500 personas.

El gobernador del estado, Armin Laschet, anunció el cierre de los bares, museos, galerías, cines, salas deportivas, gimnasios y piscinas en las ciudades de Guetersloh y Warendorf, así como la prohibición de picnics y barbacoas.

Un aumento significativo de infecciones también fue registrado en países como Marruecos y Australia, mientras que Kazajistán volvió a imponer una estricta cuarentena.

¿Se trata de la segunda ola de coronavirus?

El término ‘segunda ola’ no tiene una definición científica acordada, ya que puede significar cualquier cosa, desde unos rebrotes localizados hasta una crisis nacional en toda regla. La OMS también evitó usarlo para describir la situación de Corea del Sur cuando se preguntó sobre el tema en una conferencia de prensa.

No obstante, existe un mayor consenso sobre la prevención y la forma de manejar los nuevos brotes mediante el uso de herramientas elaboradas en los últimos meses para encontrar personas infectadas y evitar que propague la enfermedad.

«En ausencia de una vacuna o de un medicamento efectivo, todo se trata de datos. Necesitamos saber dónde están los casos», señaló Linda Bauld, profesora de salud pública en la Universidad de Edimburgo, citada por el periódico The Guardian.

Mediante la realización de pruebas, la búsqueda de los contactos del infectado y el cumplimiento de las normas de distanciamiento social, un grupo de infecciones locales no tiene necesariamente por qué conducir a un brote nacional si se le identifica y contiene con la suficiente rapidez.

Las medidas preventivas también ayudan a limitar la velocidad con la que cualquier rebrote puede extenderse, explicó Keith Neal, profesor emérito en epidemiología de enfermedades infecciosas en la Universidad de Nottingham. «Si reducen cada riesgo en un 10 % o 20 %, en general, tienen una gran reducción. Así que encuéntrense con la menor cantidad de personas posible y distánciense cuando lo hagan, usen máscaras, trabajen desde casa», recomendó.

Fuente: actualidad.rt.com