Lucía Hiriart, la viuda del dictador chileno Augusto Pinochet, declaró hoy durante dos horas como imputada ante un juez que investiga una presunta apropiación de bienes y malversación de fondos en una fundación que presidía, informaron fuentes judiciales.

La diligencia tuvo lugar en el domicilio de la mujer, en el elegante barrio santiaguino de La Dehesa, y fue encabezada por el juez Guillermo de la Barra, de la Corte de Apelaciones de Santiago, que investiga desde el pasado abril el llamado caso Cema-Chile, una fundación de beneficencia, cuya jefatura le fue entregada «a perpetuidad» durante la dictadura (1973-1990).

La fundación recibió en ese período gratuitamente un total de 135 inmuebles y terrenos fiscales, algunos de los cuales comenzaron a ser vendidos por la cúpula directiva de la entidad que encabezaba Hiriart. Durante el interrogatorio, Lucía Hiriart estuvo acompañada por su hijo menor, Marco Antonio Pinochet; su abogado, Pablo Rodríguez.

El juez de la Barra resolvió interrogar a Hiriart tras reunir antecedentes que apuntan a presuntos actos de apropiación indebida y malversación de fondos de Cema Chile por parte de familiares y cercanos de Pinochet por unos 12.000 millones de pesos (unos 18 millones de dólares).

La investigación apunta principalmente a la venta de algunos inmuebles y terrenos fiscales entregados a Cema Chile para sus actividades benéficas y también a 50.000 dólares sacados de la Tesorería de la Fundación para financiar gastos relacionados con la detención de Augusto Pinochet en Londres. El dictador estuvo 17 meses detenido en Londres, entre octubre de 1998 y marzo de 2000, a petición del juez español Baltasar Garzón, que buscaba extraditarlo y procesarlo por crímenes de lesa humanidad.