Movilizados por correo electrónico y de boca en boca, el esfuerzo jurídico conocido en Twitter como «NoBanJFK» es uno de varios que se lanzaron en aeropuertos grandes del país. Abogados voluntarios <<Zelichenko es uno de ellos>>  se entablaron en varios estados aproximadamente dos decenas de demandas en representación de detenidos y ganaron varios fallos de tribunales federales que, al menos temporalmente, impiden que el gobierno deporte a personas que llegaron con una visa válida.

Después de que el presidente Donald Trump emitió su decreto sobre inmigración, Zelichenko  pasó 21 horas seguidas en el que se convirtió en uno de los centros de asesoría en leyes de inmigración más observados de la nación: un restaurante del Aeropuerto Internacional John F. Kennedy, donde abogados voluntarios, traductores y otros trataban de encontrar y liberar a personas detenidas bajo las nuevas reglas.

Alertado por amigos de la escuela de Derecho, Zelichenko se unió a la iniciativa porque se identifica en lo personal: él migró de Ucrania siendo un niño.

«Todos nosotros tenemos conexiones personales diferentes», dijo el lunes mientras trabajaba. Pero «estamos aquí como profesionales, y nuestra agenda es defender el imperio de la ley».

Mientras repercutía en todo el mundo el decreto presidencial emitido el viernes, decenas de abogados llegaron al aeropuerto JFK para interceder por personas que quedaron repentinamente en un limbo jurídico que, según los abogados, es injusto e ilegal.

Más de 650 abogados son voluntarios en el proyecto, el cual, sienten los participantes, ha enorgullecido a su profesión.

Trump suspendió temporalmente el ingreso a Estados Unidos de refugiados y de personas con pasaporte de siete naciones predominantemente musulmanas. Durante el fin de semana, algunos viajeros fueron detenidos para interrogatorio, se extendió la confusión a través del sistema de viajes aéreos y manifestantes marcharon contra la medida.

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