Más de 2 millones de mujeres impulsan el agro ecuatoriano: el liderazgo femenino que transforma la agricultura del país
El agro continúa siendo un pilar fundamental para el Ecuador, no solo por su rol en la producción de alimentos, sino también por su impacto en el desarrollo económico y social del país. Esta importancia se refleja especialmente en el ámbito laboral: en febrero de 2024, las actividades agrícolas, silvícolas, ganaderas y de pesca concentraron el 31,5% del empleo total del país, según cifras del Ministerio de Producción basadas en información del INEC.
Dentro de este escenario, el rol de las mujeres es clave. Se estima que más de 2 millones de mujeres rurales se dedican a la agricultura y ganadería, representando más del 40% de la mano de obra agrícola en el país, de acuerdo con información difundida por el Ministerio del Trabajo.
Además, las mujeres representan el 50,6% de la población rural del Ecuador y el 71% se dedica principalmente a actividades como agricultura, ganadería, silvicultura y pesca, según cifras citadas por el Ministerio de Agricultura y Ganadería con base en INEC.
Aunque durante años su aporte no siempre fue visible, hoy las mujeres están cada vez más presentes en la gestión productiva del campo: lideran fincas, dinamizan cadenas de valor agroalimentarias y adoptan prácticas que fortalecen la productividad y la sostenibilidad agrícola.
El liderazgo femenino en el campo ecuatoriano
Durante las últimas décadas, el rol de las mujeres en el agro ha evolucionado significativamente. Hoy no solo participan en labores agrícolas tradicionales, sino que también lideran procesos de innovación, gestión productiva y comercialización de productos agrícolas.
Su presencia es cada vez más visible en áreas como:
- Administración de fincas agrícolas
- Liderazgo en asociaciones productivas
- Investigación y asistencia técnica agronómica
- Comercialización de productos agrícolas
- Adopción de nuevas tecnologías en el campo
Sin embargo, aún persisten desafíos relacionados con el acceso a tierra, financiamiento, capacitación técnica y herramientas tecnológicas, factores fundamentales para potenciar su productividad y fortalecer su autonomía económica.
Pilar Castro, productora de 51 años del cantón Palestina en la provincia del Guayas, inicia su jornada antes de que amanezca. Desde hace 10 años cultiva arroz, un oficio que heredó de su familia y que hoy complementa con nuevas técnicas agrícolas para mejorar su producción. En ese camino, destaca el apoyo que ha recibido de BASF, empresa en la que confía por las capacitaciones y la asesoría técnica que la han ayudado a fortalecer su trabajo en el campo.
“Gracias al apoyo de BASF, hemos recibido capacitaciones y asesoría técnica que nos han permitido mejorar nuestras prácticas. Mi mensaje para las mujeres es que sigamos adelante; esta actividad nos impulsa a desarrollarnos económicamente y a producir alimentos para nuestras familias. Las motivo a continuar aportando al desarrollo de nuestro país a través del cultivo, llevando a la mesa el arroz que nace de nuestras tierras”.
Como ella, miles de mujeres en Ecuador están transformando el agro con conocimiento, resiliencia y una profunda conexión con la tierra.
Innovación y sostenibilidad para el futuro del agro
El agro ecuatoriano enfrenta hoy importantes desafíos vinculados al cambio climático, la presión sobre los recursos naturales y la creciente demanda de alimentos. Según estimaciones internacionales, la producción agrícola mundial deberá incrementarse en cerca de 60 % hacia 2050 para abastecer a la población global.
En este contexto, la innovación agrícola y el acceso a conocimiento técnico se convierten en herramientas fundamentales para fortalecer la resiliencia del sector y mejorar la productividad de los cultivos.
Empresas del sector agrícola, como BASF – Soluciones para la Agricultura, trabajan junto a productores, técnicos y organizaciones del sector para impulsar soluciones que contribuyan a una agricultura más productiva y sostenible, integrando ciencia, tecnología y conocimiento agronómico en los sistemas de cultivo.
“Me es grato ver cómo, las mujeres estamos desempeñando un papel cada vez más relevante en la transformación del agro. Es por amor y con pasión por la agricultura, uno de los trabajos más valiosos de la tierra, que el liderazgo de la mujer en la producción, la adopción de nuevas tecnologías y la gestión sostenible de los cultivos y de los negocios es clave para fortalecer la seguridad alimentaria y el desarrollo rural, por ello desde BASF constantemente desarrollamos soluciones que les permita fortalecer sus cultivos. El sector agrícola cada vez cuenta con más participación femenina y estamos aquí para apoyarlas.”, señaló Stephanie Valquinta, Country Manager de BASF Ecuatoriana.
En Ecuador, la compañía trabaja junto a productores y actores del sector agrícola en cultivos estratégicos como banano, arroz, maíz, ornamentales, papa, tomate y demás hortalizas y frutales, promoviendo prácticas que contribuyan a mejorar la productividad, proteger los cultivos y optimizar el uso responsable de los recursos naturales.
Asimismo, impulsa iniciativas orientadas al intercambio de conocimiento y capacitación técnica para agricultores, con el objetivo de fortalecer el desarrollo sostenible del sector agrícola en el país.
En un mundo que enfrenta el desafío de alimentar a una población en crecimiento, el liderazgo de las mujeres en la agricultura se consolida como un motor clave para el desarrollo sostenible. Su conocimiento, experiencia y capacidad de innovación continúan transformando el campo ecuatoriano, demostrando que el futuro de la agricultura también se cultiva con liderazgo femenino.
Acerca de BASF Soluciones para la Agricultura
Todo lo que hacemos, lo hacemos por amor a la agricultura. La agricultura es fundamental para proporcionar alimentos suficientes y asequibles a una población en rápido crecimiento, reduciendo al mismo tiempo el impacto ambiental. Es por este motivo que trabajamos con socios y expertos para integrar nuestros compromisos de sustentabilidad en todas nuestras decisiones de negocio. Con €990 mil millones en 2025, invertimos en una sólida estructura de I+D y en el diseño de soluciones para diferentes sistemas productivos. Conectamos semillas y eventos biotecnológicos, productos de protección de cultivos, soluciones digitales e iniciativas de sustentabilidad con el objetivo de ayudar a los agricultores, agricultoras y otros actores de la cadena productiva para que logren los mejores resultados. En 2025, nuestro negocio generó ventas de €9,6 mil millones. Para más información, visítenos en www.agriculture.basf.com o en nuestros canales de redes sociales.
