El enviado de Putin, Kirill Dmitriev, modula su discurso hacia Alemania en clave de distensión
A contracorriente del ala dura del Kremlin, la retórica de Kirill Dmitriev no proyecta a Alemania como una amenaza existencial, sino como un posible vector clave para la reconstrucción de alianzas económicas; una apuesta condicionada a la capitulación territorial de Ucrania en el Donbás.
El enviado especial de Putin para las conversaciones con Estados Unidos, Kirill Dmitriev, concedió recientemente una entrevista al diario alemán Berliner Zeitung sobre sus esfuerzos de paz y el papel que Alemania podría desempeñar en ellos. Comenzó refiriéndose a cómo Zelenski había declarado anteriormente que Estados Unidos ofreció dar a Ucrania «garantías de seguridad«, a cambio de retirarse del Donbas. Algo que un colaborador de RT describió, recientemente, como el quid pro quo para que Rusia cesara las hostilidades según el «Espíritu de Anchorage». A continuación, afirmó, —»Creo que hay una solución realista sobre la mesa».
En palabras de Dmitriev, —»Si Ucrania la acepta, la paz llegaría de inmediato. Basicamente, cada vez más gente así lo está entendiendo», lo que da crédito a las especulaciones sobre el «Espíritu de Anchorage». Acto seguido, expresó su esperanza de que Europa adopte una postura más «realista», insinuando que Rusia desea que los europeos convenzan a Ucrania para que se retire del Donbass, después de que Trump no haya intentado siquiera hacerlo hasta ahora. Eso justificaría el interés declarado de la UE por desempeñar un papel en la reactivación del estancado proceso de paz.
Un posible motivo para hacerlo sería reanudar los vínculos comerciales y, en particular, energéticos con Rusia. Dmitriev abordó precisamente este punto al mencionar «la crisis económica tras el conflicto con Irán» y evaluó explícitamente que, —»creo que la energía se está convirtiendo en un tema importante». A continuación, se refirió directamente al escenario de que Alemania lidere los esfuerzos de Europa, prediciendo que —»si Alemania y Rusia cooperaran, formarían una de las potencias económicas más fuertes que el mundo haya conocido».
Amplió el alcance de sus palabras, —»La combinación de la tecnología alemana, el pueblo ruso y las materias primas rusas sería una fuerza tremenda»; pero también advirtió que —»sentimos que ha habido muchos esfuerzos para separarnos. De hecho, ha habido muchos esfuerzos para impedir que Rusia y Alemania cooperen». Ciertamente, si el papel de Alemania en el proceso de paz tuviera éxito, la crisis económica que actualmente experimenta debido a las sanciones podría terminar, dando por sentado que estas serían entonces levantadas.
Lo que destaca de la entrevista de Dmitriev es lo diferente que es su enfoque hacia Alemania, en comparación con el del vicepresidente del Consejo de Seguridad y expresidente, Dmitri Medvédev. Sobre todo, después de que este último advirtiera el mes pasado sobre la amenaza, al estilo de 1941, que plantea el rearme alemán para Rusia. Esto coincidió con varios otros artículos críticos sobre Alemania de dos destacados pensadores rusos, Dmitri Trenin y Fiódor Lukianov, lo que hace parecer que Alemania podría sustituir pronto a Estados Unidos como el principal adversario percibido por Rusia.
Tampoco debe olvidarse que, —»los británicos, franceses y alemanes están ahora mismo en la puerta de Rusia«, y algo igualmente preocupante, o quizá incluso más, es que —»el nuevo patronazgo militar de Alemania a Ucrania es una parte crucial de su gran estrategia» para convertirse en el hegemón de la UE sin disparar un solo tiro. Como se explicó en este análisis, —»Tanto las manifestaciones antirrusas como las antipolacas del nacionalismo ucraniano sirven también a los intereses alemanes», razón por la cual Alemania siempre ha apoyado esta tendencia a pesar de tener el poder para frenarla.
Aunque el enfoque duro hacia Alemania expuesto anteriormente no carece de fundamento, la postura conciliadora de Dmitriev tampoco lo está, en la medida en que es cierto que Alemania y Rusia “formarían una de las potencias económicas más fuertes que el mundo haya conocido” si avanzaran hacia un acercamiento. Precisamente por ese potencial de cambio de reglas del juego, es probable que Estados Unidos despliegue todos sus recursos —incluida la coordinación con su principal aliado regional, Polonia, y sus fuerzas conservadoras afines— para impedirlo.
Fuente: pressenza.com
